3 de octubre de 2014 14:37 hs

“Más allá de lo reprobable que son sus modos, su destrato y su descalificación propias de su investidura, lo que a mí más me subleva es ver como un presidente de la República que tiene explícitamente prohibido por la constitución hacer política, ingresa de lleno a la campaña política y hace esas referencias”, dijo a El Observador Jorge Gandini, diputado por el Partido Nacional.

A su vez, agregó que habla de los temas electorales con “absoluto desparpajo” como si fuera un candidato más y que esto introduce un elemnto “distorsionante” a la campaña electoral.

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“Si fuera un candidato tendría otra respuesta pero como es el presidente de la República nos obliga a tener un cierto respeto, pero él se mete en el barro y utiliza insultos y agravios impropios de cualquiera y mucho más de un presidente que lo tiene prohibido. Eso es lo que más indigna y subleva a quienes lo escuchamos con estupor”, finalizó Gandini.

Por otro lado, Pablo Abdala, también diputado por el Partido Nacional dijo a El Observador que la reacción del presidente fue lamentable y que para él había superado los límites ya que atacó tanto a “los blancos vivos como a los muertos”. “El presidente se mete con la historia del Partido Nacional y eso es muy grave. Creo que cuando Mujica descalifica la historia del Partido Nacional, descalifica a los grandes hombres que estuvieron en la conducción del Partido como el doctor Herrera y Wilson Ferreira”, expresó Abdala.

“Parecería que esta humillación ante los Estados Unidos que, lamentablemente está protagonizando, lo lleva a reaccionar con violencia. Yo creo que el presidente está ofuscado”, expresó. Según Abdala, esta humillación tiene que ver con la confesión de Mujica de que la contrapartida de traer a los presos de Guantánamo es la posibilidad de asegurar las exportaciones de determinados rubros. “Es la confirmación de que entonces el sentido humanitario que tanto invoca es solo una pantalla y que en verdad hay otro tipo de intereses”, dijo el diputado.

Además, en concordancia con el diputado Gandini dijo que agraviar no a una persona sino a una colectividad política como lo es el Partido Nacional, “nunca se había visto en los códigos de relacionamiento democrático y republicano”.

“El presidente cuando asume esas actitudes agraviantes para con una colectividad se pone en una actitud de líder de sector y deja de ser el presidente de todos los uruguayos. Yo creo que se puede coincidir o discrepar pero esto a la mayoría de nosotros nos genera una gran indignación, a mi por lo menos me la generó como ciudadano uruguayo y como nacionalista”, finalizó.

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