Brasil está listo para vender el martes bonos globales a 10 años por 1.000 millones de dólares y así aprovechar el apetito de los inversionistas por activos de alto rendimiento y su optimismo por la agenda de reformas del gobierno, dijeron fuentes del mercado. El precio de la operación se determinará en el transcurso del martes, precisaron las fuentes.
La operación de abril fue la primera venta de un bono por parte de la mayor economía latinoamericana desde abril del 2002, cuando el acceso de Brasil a los mercados globales quedó cortado debido a la ansiedad de los inversionistas sobre la perspectiva de un gobierno izquierdista en el país. Esa ansiedad, sin embargo, se ha tranquilizado ante las medidas reformistas que ha comenzado a aplicar el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien asumió la presidencia brasileña en enero.