Caputto es la empresa citrícola con más peso y mayores ingresos en Uruguay, con ventas anuales que rondan los US$ 35 millones, acaparando un tercio de las ventas del sector, además de brindarle otros servicios a otras firmas del rubro. Un 80% de lo que produce es destinado al mercado externo, pero a pesar de que durante este 2020 la demanda ha aumentado en Estados Unidos y Europa, lo más probable es que no se llegue a ese importe proyectado.
A pesar de que el financiamiento brindado por el Estado impulsado particularmente por el exministro de Trabajo, Ernesto Murro y legisladores del departamento de Salto recogió unanimidades al ser votado en el Parlamento, la advertencia hace un año sobre que la solución era apenas parcial también fue advertida por oficialismo y oposición, que catalogaron a la solución como "parche" y que apenas resolvía un "tema puntual".
De hecho, en enero de este año el Parlamento votó un régimen especial de subsidio por desempleo para los trabajadores zafrales del citrus, que vence el 31 de mayo. El actual secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, dijo en ese entonces que “hay un tema nacional de mercados que no se pueden perder”, además de “miles de trabajadores que dependen de que la zafra se haga” en tiempo y forma.
En este contexto, los partidos políticos acordaron trabajar durante el verano para dar “una solución definitiva” a la crisis antes de que termine la legislatura. La solución no llegó y la Justicia apresuró los procesos.
Tras unos meses de esas declaraciones, la disposición de la Justicia del pasado 15 de mayo sobre la “disolución” y el cese de sus administradores (fue apelada por los asesores legales de la empresa), trajo un nuevo dolor de cabeza para el actual gobierno, que deberá encontrar una solución para que la gigante citrícola siga productiva, con la presión de los acreedores que quieren ejecutar sus garantías.
En esta línea, el presidente mantuvo una reunión con las autoridades departamentales de Salto con el fin de al menos asegurar que la zafra (que es una de las mejores del último quinquenio) en curso pueda finalizar en febrero del año próximo.
El titular del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Carlos María Uriarte, expresó que para la sociedad salteña “es vital” que el gobierno esté preocupado por este tema, con el fin de lograr que esa industria “siga funcionando” en un año “muy bueno” para el sector.
Uriarte dijo que, antes que nada, “(debemos) asegurarnos que la cosecha que está comenzando se haga en sus debidos términos”. No obstante, “nos preocupa el futuro y esos montes, que están en muy buen estado, con una reconversión hecha, que no se pueden perder y que se cuiden como tienen que cuidarse, más en un momento de una buena cosecha y con un mercado exterior ávido por la fruta”, indicó.
Acreedores quieren ejecutar bienes
Sin embargo, la posición de los acreedores de Citrícola Salteña es diferente a la del gobierno. Además del Banco República, que es el principal acreedor (la deuda asciende a US$ 9,8 millones con préstamos reestructurados por US$ 13,5 millones), también se encuentran el Scotiabank y Heritage, que acarrean varios incumplimientos por parte de la empresa, consignó Búsqueda este jueves.
Sumado a esto, los representantes de los dueños de las Obligaciones Negociables que la empresa había emitido en 2016, decidieron en junio de 2019 en la Bolsa de Valores de Montevideo ejecutar la garantía anticipada, que constaba de tierras productivas valuadas en US$ 15,7 millones a valor de remate.
Caputto impugnó la decisión judicialmente 15 días después suspendiendo el proceso administrativo, pero la postura de los tenedores de las obligaciones es que la reciente resolución judicial de liquidar la empresa “ordenaría” las ventas de los activos de la compañía y aceleraría el cobro.
Un corredor de la Bolsa de Valores dijo a El Observador que la empresa toda en su conjunto está hace dos años a la venta y no apareció ningún comprador, por lo que venderla como un todo es muy dificultoso.
Coincidió en la importancia de mantener las fuentes de trabajo y que por eso la zafra de este año debe hacerse, pero después deberían ejecutarse los campos, que quizás de esa forma aparecen inversores para el citrus u otros rubros agrícolas.
Por su parte, el presidente del Banco República (BROU), Salvador Ferrer, dijo a El Observador que como “principal acreedor” de Caputto el rol que asumió la institución fue la de “liderar” un proceso de salida que permita preservar el “máximo valor patrimonial” y “operativo” de la empresa, y aclaró que eso no implica una defensa de los accionistas actuales (principalmente la familia Caputto).
Ferrer consideró que no le corresponde realizar “revisionismos” sobre el proceder del BROU durante la administración anterior y tampoco realizar juicios de valor sobre la determinación que tomó la Justicia. Pero, afirmó, mientras el proceso judicial siga por su carril, el BROU mantendrá una serie de contactos y negociaciones para asegurar la continuidad de la zafra que está en curso.
El ejecutivo recordó que existe la voluntad política de mantener el emprendimiento en pie y que eso se confirmó con la liberación de recursos del Fondo Citrícola para comenzar la actual zafra.
Además, el BROU inyectará otros recursos que están atados a un contrato de venta que tiene Caputto. El banco está aguardando que la empresa le envie un flujo de caja para analizar las necesidades de fondos a corto plazo que requiere para su funcionamiento. El propio Ferrer había mantenido una reunión la pasada semana con la dirección de Caputto y su abogado Ricardo Olivera, luego que se conociera el fallo judicial de la liquidación.
El presidente del BROU comentó que el objetivo principal sigue siendo el de preservar la empresa, y que ello puede derivar incluso en que se puedan incorporar nuevos accionistas en un futuro si esa es la mejor alternativa para darle viabilidad al negocio.
El lunes hubo una reunión de Ferrer con otras autoridades del gobierno (varios ministros), la ANDE (administra el Fondo Citrícola), el BPS y UTE. En este último caso, estaba previsto que este jueves el Directorio del ente energético resolviera no ejecutar el corte de la energía por los pagos pendientes que adeuda la firma salteña, en pos de asegurar la continuidad de la zafra en curso.
Últimos años deficitarios
Caputto arrastra varios ejercicios económicos deficitarios, y aunque posee un activo mayor a su pasivo, 2019 no fue la excepción. Además, la empresa no ha pagado aún ninguna partida correspondiente al Fondo Citricola de 2020, aunque sí cumplió con el otorgado el año pasado.
Posee unas 3.500 hectáreas de las cuáles 1.500 fueron destinadas a la reconversión varietal, debido a que en 2016 hubo un cambio de preferencias del consumidor que dejó de inclinarse por la mandarina Satsuma -sobre todo en Europa-, lo que provocó un shock para la firma.
Además, en 2018 los precios cayeron y a pesar de que Caputto vendió activos para cancelar sus deudas no fue suficiente, hasta llegar al punto de no poder cumplir con sus compromisos comerciales.
A su vez, una partida de US$ 10 millones exportados a Estados Unidos fueron devueltos por estar en mal estado, en el mismo año en que la empresa necesito invertir en reconvertir sus variedades, para lo que hizo la emisión de Obligaciones Negociables.
El gerente general de la firma que fue desplazado por la Justicia, Jorge Caputto, explicó en entrevista con El Observador en junio de 2019 que lo que afectó a la compañía fue la firma de tratados de libre comercio de países como Chile y Perú (2008-2009) con la Unión Europea y que a partir de 2012 Uruguay perdió el sistema preferencial para entrar a ese mercado.
“En ese momento Estados Unidos no estaba abierto y no había otros mercados para sustituir a Europa. Ahí es donde empieza el problema porque las mandarinas eran vendibles solo a Europa y la empresa tiene que empezar a cambiar su matriz productiva. Para esas inversiones se tuvieron que tomar créditos, que también se enfocó en cambios industriales, como la producción de jugo para consumo masivo. Cuando en 2014 se abre el mercado estadounidense representó otro camino a recorrerse con el cambio en los varietales de alto valor”, argumentó el empresario.