En el aglutinado paquete de candidatos republicanos hay solo una mujer. Detrás de las figuras como el inefable Donald Trump, el serio Jeb Bush, el casi latino Marco Rubio, apareció, y emergió con fuerza desde el debate del jueves 17 de setiembre, la exejecutiva Carly Fiorina, una contrincante con miras a la Casa Blanca que muchos de sus correligionarios ya la ven como su propia "dama de hierro" y la Hillary Clinton del Partido Republicano. Esta outsider de la política viene del mundo empresarial y llega con la experiencia de ser la antigua directora ejecutiva de Hewlett-Packard.
Carly Fiorina, la Hillary Clinton del Partido Republicano
La precandidata aparece como una candidata de fuste frente a Trump