Los responsables de las políticas chinas anunciaron pautas para prioridades en reformas del 2015, desde hacer más eficientes los procedimientos administrativos a impulsar el rol global del yuan, en momentos en que Pekín aumenta los esfuerzos para abrir los mercados de capital del país.
El Consejo Estatal, el gabinete chino, aprobó las pautas redactadas por la Comisión de Desarrollo y Reforma nacional para el plan de acción del 2015, al que calificó de "año crucial para profundizar reformas".
"Se dará más enfoque a promover las reformas financieras para impulsar el desarrollo de la economía real", dijo el comunicado.
Con la meta principal de reestructurar la economía para impulsar el consumo a expensas de las exportaciones y la inversión, Pekín se ha mantenido centrado en una gama de reformas, incluyendo liberalizar la fuerza laboral para abrir el naciente mercado financiero chino.
El documento, que contiene pocas medidas detalladas, parecer ser un amplio esquema de las áreas que el gobierno apuntaba para reformar en vez de una serie de medidas específicas.
Las áreas específicas señaladas para reformar incluían las empresas estatales, impuestos, tasas de depósitos, el sistema de oferta pública inicial e impulsar el estatus global del yuan, entre otras.
El índice Shanghai Composite se dispara hasta un 3% tras las reformas económicas planteadas por China.
Los inversores se lanzan de nuevo a la compra de renta variable asiática. El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio ha subido hoy otro 0,68%, suficiente para reconquistar la barrera de los 20.000 puntos. Al cierre de la sesión, el Nikkei ha alcanzado los 20.026 puntos, a un paso de sus niveles más elevados desde el año 2000.
Pero el mayor optimismo se ha concentrado en la renta variable china. El índice Shanghai Composite se ha disparado al cierre de la jornada de hoy un 3,15%, hasta superar el umbral de los 4.400 puntos.
Los inversores se han lanzado a la compra de renta variable china después de conocerse los planes de reformas económicas para el conjunto del año avanzados por el gobierno de Pekín.
Entre las propuestas figuran una mayor apertura de los mercados financieros, una mayor convertibilidad del yuan y una reestructuración de los organismos públicos.
La renta variable china se había convertido en uno de los activos estrella en el inicio de 2015, con un rally que se había visto frenado en las últimas semanas, coincidiendo con la confirmación de la desaceleración del crecimiento de la economía china.