Mire la fotografía que ilustra esta historia mínima. Bueno. Ahora, si ya está acá de nuevo, entérese de que un grupo de científicos certificó que esta mujer tiene un cuerpo perfecto.
O sea, usted, yo, la dama y el caballero, el obrero y el estudiante, el ciudadano y el campesino nos damos cuenta de que esta mujer está más fuerte que tornillo de submarino, que corre el riesgo de partirse en cuatro al menor descuido que, en definitiva, es lindísima.
Sin embargo, fue necesario que un grupo de notables se metiera en un laboratorio para convalidar tamaña obviedad. O al menos así lo cuenta la noticia difundida por varias agencias de prensa y que copio a continuación: