En Uruguay renunció el canciller, Francisco Bustillo, tras haber pedido que se borrasen pruebas que el Poder Ejecutivo debía enviarle a la Justicia. En Uruguay hay otros tres jerarcas en la cuerda floja. Hay reclamos de la oposición y silencio de parte del oficialismo. Uruguay atraviesa la que, a juzgar por cientistas políticos y analistas de opinión pública, es la “crisis más grave” en lo que va de este gobierno.
El presidente Luis Lacalle Pou se “enteró” de esta crisis a más de 8.000 kilómetros, en Washington, en la previa a una reunión con su par estadounidense. Pero, ¿cómo le afectará este escándalo?
El Observador consultó a directores de consultoras de opinión pública y a doctores en ciencias políticas con el objetivo de analizar cuatro preguntas clave:
El expremier británico Winston Churchill, famoso, entre otras cosas, por sus caídas y permanencia en el poder, dijo: “La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez”. A un año de las elecciones presidenciales de Uruguay, los expertos no se animan a anticipar un impacto de la crisis en las urnas, pero anticipan que el costo político sí existe:
El mismo día que asumió su mandato, el presidente Luis Lacalle Pou dijo en una entrevista con El Observador: “Yo soy garantía de transparencia... No piensen que somos todos iguales... Insisto, capaz que están acostumbrados a otra cosa, pero conmigo duerman sin frazada”. Tres años y ocho meses después, ¿le asiste responsabilidad al mandatario por la actual crisis?
Cuando Lacalle presentó a su gabinete, en 2020, enseñó una foto en que buscó los equilibrios entre los cinco partidos políticos que integran la coalición de gobierno. Buena parte de esa imagen cambió. Y este miércoles, con la renuncia del canciller de su confianza, la foto se hizo más difusa: