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Cómo aprovechar un fin de semana en Asunción

El itinerario perfecto entre arte, gastronomía y mercados para quien llegue un viernes sobre el mediodía y se vaya el domingo a la tarde

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21 de diciembre de 2017 a las 05:00

Por Nell McShane Wulfhart, New York Times News Service

Asunción es una ciudad fascinante y poco visitada, un lugar de edificios viejos que dejan ver el paso de los años y aceras desniveladas en el que se mezclan fragmentos de guaraní con español en el habla y en algunas señalizaciones, además de una reciente infusión de toques de diseño cosmopolita que son visibles en las cafeterías y los hoteles con una decoración chic e industrial. Si busca restaurantes retro que no han cambiado en 50 años, donde los lugareños comen caldo de pescado y mandioca en todas sus formas, o innovadoras galerías y almuerzos al estilo brunch, en la capital paraguaya los puede encontrar. A continuación, cómo recorrer esta ciudad en un viaje de 48 horas.

Viernes

Asunción Paraguay

15 horas - Memorias

Eche un vistazo a uno de los períodos oscuros de la historia paraguaya en el Museo de las Memorias (de entrada libre). Está ubicado en un edificio que alguna vez fue un centro de detención de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989) y las fotos y los instrumentos de tortura hablan por sí mismos. Atrás se encuentran las celdas donde se mantenía a los prisioneros, con "cuerpos" de un realismo terrorífico envueltos en harapos. En la entrada hay una camioneta antigua que era usada para llevar a los detenidos: un símbolo del terror.

16.30 - Al mercado

Mercado Municipal Asunción

En los callejones laberínticos hay puestos repletos de championes, juguetes y cualquier cosa que pudiera necesitar: el Mercado Municipal 4 es un lugar que podrá explorar durante horas. Encontrará comercios de verduras, así como puestos de chorizos. Deténgase en una de las mesas cubiertas de hierbas frescas y secas. Son yuyos, medicina herbal: dígale al vendedor qué le duele y macerará las hierbas pertinentes con un mortero.

20 horas - Carne y cerveza

A la hora de cenar, diríjase al área de alimentos del parque Mburucuyá, un espacio abierto que le dará la bienvenida, lleno de luces, flanqueado por árboles y en el que cada noche hay mucha gente y música. Los niños se entretienen solos en el castillo inflable, los padres degustan cerveza artesanal de barril de la cervecería local Sajonia (que hace una maravillosa IPA), y los amigos comparten platos de yuca frita y choripanes. Muchos de los 25 foodtrucks sirven carne paraguaya preparada de distintas formas, como las hamburguesas artesanales y refuerzos de churrasco, pero lo mejor son los churrascos Braford del foodtruck Osso, que se sirven directo de la parrilla cocinados a la perfección. La cena para dos personas cuesta unos 100.000 guaraníes, alrededor de U$S 17,35.

22 horas - La hora de los tragos

El elegante bar Mariano Domingo es parte de Chaco, un hotel que parece presumir de su antigüedad. Este bar, que abrió hace un año, usa la que alguna vez fue una sección del área de la recepción del hotel. Es un pequeño espacio bien diseñado con muebles de los años setenta y cócteles de la casa a tono hechos con maestría (y bastante estilo: los bármanes tienen movimientos como los de la película Cocktail estelarizada por Tom Cruise). Los miércoles hay un DJ y jazz en vivo que atraen a la audiencia más a la moda. A unas cuantas calles, cerca de la estación de trenes, un patio ferroviario en desuso y un enorme cobertizo para trenes albergan La Cachamba, donde los bármanes utilizan licores con infusiones para elaborar creativos cócteles.

Sábado

9.30 horas - Café y casas

La mayoría de los lugares históricos se encuentran en el centro de la ciudad y se pueden ver en pocas horas. Comience por el Palacio de López, la sede neoclásica del gobierno, construida por una dinastía política del siglo XIX. Camine hacia el este a lo largo de los parques frente a la rambla hasta el Cabildo, que vale la pena visitar por la habitación de coronas chamánicas hechas de plumas, de trajes y otros artículos que pertenecen a los grupos indígenas; la entrada es gratuita. Desde ahí, pase por el Panteón Nacional de los Héroes, una capilla y un mausoleo que resguarda los restos de los soldados caídos y del primer presidente de Paraguay. Después, regrese al oeste para visitar la Casa de la Independencia, una residencia colonial donde se declaró la independencia de Paraguay. Vaya por su dosis de cafeína al Café Consulado, que tiene el mejor café de la ciudad y las exposiciones de arte más interesantes.

11.30 horas - Arte y parque

Una pequeña galería en un hermoso espacio residencial, Hepner, representa a los nuevos artistas paraguayos (también tienen arte del siglo XIX y principios del XX). Una muestra reciente de la obra de Waldo Longo, Bestia Pop, exhibía pinturas llenas de color y parecidas a un cómic del dinámico artista paraguayo. Si va a la galería, pida ver la obra de Fidel Fernández y Enrique Collar, hay que recordar ambos nombres. Después, aproveche la cercanía del Parque de la Salud, que tiene caminos para correr y extensiones con tantos árboles que algunos han dicho que allí vieron monos. Es un refugio muy necesario del calor de Asunción, que puede ser intenso.

13 horas - Pruebe el tereré

Terere

Diríjase a Villa Morra, uno de los distritos más elegantes y a la moda, para un almuerzo o brunch en El Café de Acá. Es el favorito para comer en todas las estaciones, ya que cuenta con espacios al aire libre y cerrados, además de un menú de desayunos que incluye waffles, pan y delicias locales, como los churros con dulce de leche y los huevos revueltos con mandioca y queso. Si quiere probar el tereré, este es uno de los pocos lugares que lo tiene en el menú. El almuerzo para dos cuesta unos 130.000 guaraníes.

15 horas - Compre local

En los barrios más adinerados de la ciudad se encuentran las tiendas especializadas en artículos para el hogar, artesanías y ropa de diseñadores locales. Elija los coloridas alfombras trenzadas de Nde Valé, que además vende platos y tazas de cerámica esmaltada. La pequeña boutique Oh! Sí es una parada obligada para ropa de mujer elaborada localmente y a la moda, y ahí encontrará desde vestidos drapeados de verano hasta coloridos bikinis.

17 horas - Arte y reliquias

Para empaparse de la cultura paraguaya, explore el Museo del Barro. Sus tres espacios de exposición están conectados: uno es una colección de arte contemporáneo paraguayo; otro muestra reliquias que datan desde la cerámica precolombina e incluyen iconos y estatuas cristianas de las misiones jesuitas de los siglos XVII y XVIII. El más impresionante es el espacio destinado a la colección de arte indígena. Los atuendos de los chamanes, las máscaras y las coronas hechas de piel de jaguar están llenos de fuerza y lo dejarán sin aliento, además de constituir un testamento de la fortaleza de las culturas indígenas del país.

21 horas - Dosis de lujo

Tierra Colorada, que dirige el chef Rodolfo Angenscheidt, es el peso pesado de la escena gastronómica nocturna de Asunción. Angenscheidt se centra en platos tradicionales que sirve de maneras inusuales.

Domingo

10 horas - Arte callejero

Los domingos son tranquilos, tiempo perfecto para un recorrido por los increíbles murales del centro histórico. Camine hacia la calle Estrella, flanqueada por naranjos y el lugar donde se encuentra un espectacular ejemplo de arte callejero que hace referencia a la herencia indígena del país. Algunos de los murales imperdibles son El reservista Purahéei, ubicado en la esquina con la calle Ayolas y que retrata a un soldado con una guitarra, y las enormes representaciones verticales de un hombre y una mujer, pintados con una pantera, un ave y otros símbolos selváticos, al lado del Hotel Zaphir entre Montevideo y Colón. Además, en la esquina de O'Leary y Oliva, en parte oscurecido por un banco, hay un sombrío mural de una indígena maká del artista callejero Decertor, de origen peruano.

13 horas - La cafetería


Bolsi es una cafetería en donde todos en Asunción, desde los políticos hasta los estudiantes universitarios, van a sentarse ante el mostrador para charlar y saborear comida casera. Tiene más de medio siglo de antigüedad, pero el menú se ha actualizado, con sándwiches de atún y queso, y cerveza artesanal paraguaya Herken, además de los favoritos locales como el caldo de pescado y la milanesa al pan. Haga una escala para comer el domingo, pero deje espacio para el postre: la vitrina de la pastelería dejaría mal parada a cualquier cafetería neoyorquina. La comida para dos cuesta unos 120.000 guaraníes.

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