En un webinar signado por la agilidad y la relevancia de las reflexiones, cinco expertos en distintas áreas brindaron conceptos imprescindibles para las empresas uruguayas en el actual contexto de pandemia. Con el título El día después del día después, se destacó la posibilidad de contar con visiones desde gestión e impuestos hasta lo legal y lo político en una misma actividad organizada por El Observador en exclusiva para sus suscriptores Member y con el expertise de la plataforma Inzone.
A continuación, una síntesis de las principales reflexiones realizadas en el webinar, cuya grabación completa puede verse aquí.
La economista, presidenta de CFA Society Uruguay, señaló que la pandemia ha llevado a activar el "modo exploración" y que lo que es posible saber es que esta situación va a llevar tiempo.
"Estamos viviendo como investigadores en laboratorios, aprendiendo a medida que hacemos. Vamos a tener que hacer cosas que no hicimos antes. Es muy incómodo aprender de esta forma. Lo mejor en este ambiente es aceptar que vamos a cometer errores", señaló.
Con base en procesos diseñados en la escuela de negocios de Harvard, subrayó que primero es necesario entender la situación, y luego desarrollar el rango más amplio posible de escenarios, asignar posibilidades de ocurrencia y evaluar consecuencias; e ir cambiando escenarios a medida que se incorpora información.
Además de recordar que la toma de decisiones debería guiarse por los objetivos, prioridades y valores, Mainzer subrayó que en la actual situación es necesario contar con un equipo diverso "en todos los sentidos". Con ello se obtiene mejor capacidad de anticipación y soluciones más creativas: "los entornos volátiles e inciertos muchas veces son una gran fuente de innovación".
Ante la perspectiva de épocas de alta volatilidad, según Mainzer, cobran fuerza dos conceptos: innovación y resiliencia.
Fabián Birnbaum: recomendaciones tributarias
El socio de FBM Advisory recordó que hoy se está en la etapa de contener el impacto e impulsar la recuperación, y que las medidas, como por ejemplo los beneficios tributarios. han ido en ese sentido.
Como elementos principales que las empresas deben tener en cuenta señaló que los descuentos de pérdidas a años futuros serán parciales y que el hecho de que los impuestos se midan por personería jurídica puede perjudicar en materia financiera.
También resaltó que impuestos como el IVA se pagan en el momento de su vencimiento, sin importar si la empresa tiene el dinero de esa venta, lo que redunda en un costo financiero, y que se compensa recién a los 18 meses de la deuda. Señaló que las normas actuales en esta materia son "bastante rígidas", y esto "en un contexto de cadena de pagos complicado es un elemento no menor".
El experto hizo énfasis en el fino equilibrio que el gobierno debe mantener entre los incentivos para que las empresas inviertan y contraten mano de obra, y la recaudación que necesita "más que nunca".
Opinó que esta crisis puede ser aprovechada para discutir el rol del Estado y sus prioridades, que en definitiva es financiado por los impuestos.
Alan Cohn: toma de decisiones
El director de Consultoría en Opción Consultores advirtió que, más allá de que el contexto dificulta la toma de decisiones, no se puede vivir siempre en "modo supervivencia" y resulta imprescindible pasar a un "modo acción"
Aconsejó una serie de acciones que ayudan a tomar el control de las decisiones:
Preguntarse qué nuevos problemas tienen mis actuales clientes, y dedicarse a encontrarles soluciones creativas
Tratar de capitalizar capacidades propias que ya tenemos, como contactos o activos. "Trabajar con lo que sé, en vez de hacer la lista de lo que estaría bueno saber", apuntó.
Personalizar y adaptar ante la necesidad de competir en un momento en que muchos productos y servicios se han vuelto genéricos gracias a una utilización masiva de internet.
Intentar validar las nuevas hipótesis con los recursos que ya se tiene: "Es muy caro equivocarse hoy en día".
Luis Lapique: contratos y relaciones laborales
El socio del estudio Lapique & Santeugini recomendó incluir en los contratos que se están firmando ahora lo que denomina "cláusulas covid-19": "(Hoy) la situación parece estar bastante bien pero ¿si en dos meses cambia? ¿Quién asume el riesgo si hacés una inversión?".
Destacó la posibilidad de revisar los contratos actuales, por ejemplo de arrendamiento de oficinas o de préstamos, y que las empresas puedan accionar acuerdos privados de reorganización, previstos en ley de concurso, para evitar el pedido de concurso.
También considera importante que las unipersonales que así lo estimen conveniente se apresuren a convertirse en SAS.
Lapique considera que la actual situación de crisis puede llevar a mayores conflictos en empresas familiares o entre accionistas, por lo que resulta conveniente reforzarse en materia de convenios y protocolos familiares.
Con relación al teletrabajo, consignó una serie de interrogantes que se hacen los empresarios: ¿qué pasa con la prima de presentismo?; el tique alimentación es para que el empleado almuerce por estar fuera de su casa, ¿entonces se continua pagando?; ¿puede darse un reclamo por horas extras?
Recomendó que la relación actual de teletrabajo se documente por escrito, respetando la privacidad del empleado y su derecho a la desconexión.
Rafael Porzecanski: el escenario político
El director de Opinión Pública y Estudios Sociales de Opción resaltó que el sistema político uruguayo sigue gozando de una altísima institucionalidad, reglas de juego claras y consensos básicos a pesar del shock de la pandemia,
Agregó que se está dando un momento de "luna de miel reforzada", en la que se amplió el crédito político del nuevo gobierno, y que la "orientación promercado" de la nueva administración no ha cambiado. Sí han sufrido un cambio abrupto las expectativas de la ciudadanía. "Hay una caída drástica de la preocupación por la seguridad y una suba de las preocupaciones económicas lideradas por el desempleo", señaló Porzecanski, para quien en un entorno favorable de evolución de la pandemia, y si se mantiene controlado, continuarán creciendo las preocupaciones económicas.
"El gobierno está bien parado. Está recibiendo un crédito ciudadano importante, también en el tema económico. La pregunta que nos hacemos es cuán sostenibles son esos altos niveles de aprobación", apuntó el experto.
Considera necesario comenzar a plantearse quién pagará la crisis: "Una gran disyuntiva es aumentar los ingresos o bajar los gastos. De la respuesta del gobierno a esto dependerá su relacionamiento futuro con la ciudadanía".
Recomendó ser cautos con los análisis de futuro en este contexto de gran incertidumbre, Y destacó que ahora es más importante hacerse buenas preguntas que dar respuestas concluyentes.