The Sótano > The Sótano / Eduardo Espina

Con Don, de la mano

Las manos de Donald Trump, perseguidas por las cámaras

Tiempo de lectura: -'

27 de abril de 2018 a las 05:00

Oh sí, te diré algo, / creo que lo entenderás. / Cuando te lo diga, / quiero tomar tu mano, / quiero tomar tu mano", cantan los Beatles en una de sus canciones más reconocibles, I Want to Hold Your Hand, que salió a la venta el 29 de noviembre de 1963, una semana después de que asesinaran a John F. Kennedy.

Durante uno de los debates de la campaña presidencial de 2016, uno de los candidatos, Marco Rubio, dijo que Donald Trump tenía "manos pequeñas", en alusión no tan indirecta al tamaño del pene del billonario. Rubio, sin embargo, se quedó con las manos vacías. Trump, en cambio, varias semanas después del recordado debate puso "manos a la obra", a poco de asumir la presidencia.

A los inmigrantes indocumentados, Trump no les ha dado una mano, aunque mete las manos en todo (claro está, cuando no está mandando tuits). Esta semana, sus manos han sido protagonistas estelares durante la visita del presidente francés, Emmanuel Macron, a quien considera "un amigo". De todos los líderes extranjeros que lo han visitado, es a quien más veces le ha dado la mano. Pero, además de estrecharle en infinidad de ocasiones la mano a su huésped, Trump usó la derecha, la mano digo, para sacarle la caspa que Macron tenía en su saco, encima del hombro.

Las manos de Trump podrán ser chicas, pero son más efectivas que un plumero. Durante la visita del líder francés y su esposa, las cámaras de televisión se pasaron fisgoneando el movimiento de las manos del mandatario estadounidense, prestándole incluso más atención a estas que al rostro del implicado. En un momento tuvieron su recompensa: cuando en plan cariñoso Trump le quiso tomar la mano a Melania, pero esta lo rechazó, a él y a su mano.

Tras haberse enterado por el periodismo de las aventuras de alcoba que tuvo su marido con estrellas porno, por no decir prostitutas con tarifas sin descuento, la primera dama ha exhibido una frialdad absoluta con Don, a quien varias veces en los últimos días le rechazó sus acercamientos románticos.

Hay quienes dicen que en la intimidad las cosas entre ambos están incluso peor. La dama no solo le rechaza la mano, sino que ha estado varias veces a punto de irse a las manos.

Comentarios