“¿No viene Consti?”, preguntó una militante a otra ayer en el campamento nacional de jóvenes frenteamplistas, en alusión a la precandidata de la coalición, Constanza Moreira. En ese momento su rival en la interna, Tabaré Vázquez, posaba para las fotos al terminar su participación en el evento, que empezó ayer y termina hoy en La Floresta (Canelones). El expresidente recibió aplausos de los cientos de participantes. Fue ovacionado cuando se pronunció en contra de bajar la edad de imputabilidad, y respondió algunas preguntas sobre educación, salud y participación de los jóvenes. Arengó a los militantes a votar en junio, y pronosticó que su partido ganará en octubre con mayoría parlamentaria.
Pero su retadora en la interna fue quien pudo atraer la atención de los jóvenes acampantes. Sonriente y casi sin compañía, llegó al camping cuando Vázquez hacía 40 minutos se había ido. Los precandidatos del FA no se cruzaron ni en la ruta, aunque estaban convocados para la misma actividad, casi en la misma hora.
A diferencia del expresidente se refirió directamente a la contiende interna en el oficialismo, y confesó que aspira a conquistar el corazón de los 230.000 jóvenes que votarán por primera vez en esta elección. La primera pregunta de los acampantes estuvo dirigida a la política de derechos humanos. Moreira dijo que se debía defender a fiscales y jueces como Mariana Mota, “que hipotecó su carrera para defender la causa de los derechos humanos”.
En silencio y con mucha atención, los militantes menores de 30 años seguían el discurso de la senadora. “Nosotros trabajamos para anular la ley de Caducidad, pero encontramos un enorme escollo que se llama Suprema Corte de Justicia (...) Tenemos que confiar ahora en los nuevos abogados de 40 o 50 años, y no como lo hacen los viejos juristas de este país. Si hay gente que no tiene claro qué estudiar, le diría a los jóvenes del Frente Amplio que por favor estudien leyes, se dediquen a trabajar en la Justicia, y hagan de la Justicia uruguaya una Justicia progresista, porque nosotros también precisamos renovar el derecho. Así que aliento a que estudien esa carrera tan dura, larga, porque precisamos jóvenes de izquierda que estén estudiando y trabajando para mejorar la Justicia uruguaya”, dijo Moreira.
Del público no surgió respuesta alguna, aunque la atención siguió intacta. No así la de los dirigentes de la coalición que fueron al campamento ayer. Algunos incluso se fueron cuando terminó Vázquez, como el intedente de Canelones, Marcos Carámbula.
“Esa frase de que esto terminará cuando todos nos muramos no es verdad, porque la posta de los derechos humanos ha pasado a los jóvenes”, insistió Moreira.
La precandidata fue consultada luego por el aumento de las rapiñas y sus propuestas para atender esa realidad. Moreira no se vio sorprendida por la consulta. Reconoció el aumento de ese delito, pero se descolgó con comentarios y propuestas que ella misma calificó de polémicos. Pidió cambiar el “foco” de los delitos contra la propiedad privada, “porque somos de izquierda”. A su juicio la clave es ver el problema de la “violencia” instalada en la sociedad.
“Una rapiña es, por definición, un robo con violencia. Si a una mujer un pequeño ratero la empuja para robarle la cartera –como me ha pasado muchas veces–, es castigado con una pena de cuatro a 16 años”, comentó. Moreira preguntó si esas penas “son correctas”, cuando al mismo tiempo los empresarios que no ofrecen condiciones de seguridad y ponen en riesgo la vida de trabajadores, se los castiga con un máximo de 24 meses de prisión.
“Sé que les estoy diciendo algo que puede ser controversial, porque cualquiera que en este país se anime a hablar de bajar penas está condenado al fracaso electoral. Pero a mí no me importa. Creo que tenemos unas penas sumamente excesivas para la rapiñas, y nosotros tenemos que revisar ese sistema penal que hemos heredado de los años 90, porque está clarísimo que el aumento de penas no ha reducido el delito, sino que lo ha aumentado”, agregó. La precandidata dijo que desea vivir en un Estado de “bienestar” y no en un Estado “policíaco ni penal”.
Tampoco los jóvenes aplaudieron ante esa propuesta, aunque sí la ovacionaron cuando más tarde pidió “defender” a Venezuela con su crisis interna, o cuando criticó al precandidato colorado Pedro Bordaberry por salir con voluntarios a pitar muros de blanco “como en la dictadura”. “Yo les digo a ustedes que salgan a pintar muros” con consignas, dijo Moreira.