21 de agosto de 2015 9:22 hs

Corea del Norte amenazó este viernes con lanzar una "reacción militar muy fuerte" si Corea del Sur se niega a parar la transmisión de propaganda, en una advertencia ante las Naciones Unidas.

El embajador de Pyongyang en la ONU An Myong Hun dijo a los periodistas que "si Corea del Sur no responde a nuestro ultimátum, nuestra reacción militar será inevitable, y la reacción será muy fuerte".

Corea del Norte puso sus tropas de primera linea en disposición de combate y les pidió el viernes que estuvieran preparadas para una "guerra total" y apoyar de esa manera el ultimátum lanzado a Corea del Sur para que detenga sus altavoces de propaganda el sábado por la tarde.

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El ultimátum tiene lugar un día después de un intercambio de disparos que puso al ejército surcoreano en alerta máxima.

Corea del Norte pidió el jueves una reunión de urgencia al Consejo de Seguridad de la ONU para discutir la crisis, pero diplomáticos dijeron que ninguno de los miembros del Consejo había respaldado la petición, ni siquiera el aliado de Pyongyang, China.

"La situación en la península coreana se aproxima lentamente al desencadenamiento de una guerra," dijo An Myong Hun a los periodistas.

El embajador norcoreano acusó a la ONU y a Corea del Sur de orquestar "provocaciones" y de "fabricar" acusaciones contra Corea del Norte.

Minas antipersona

Seúl acusa a Pyongyang de haber provocado el tiroteo del jueves al disparar en dirección de uno de los altavoces fronterizos. Seúl respondió tirando "decenas" de obuses de artillería de 155 mm.

La práctica totalidad de los proyectiles disparados por ambos bandos se estrellaron en su parte respectiva de la zona desmilitarizada (DMZ), que se extiende dos kilómetros a un lado y otro de la frontera.

Los tiroteos en la frontera intercoreana son rarísimos, principalmente según los analistas por el peligro que supondría una escalada repentina.

La situación ya estaba tensa desde que a principios de agosto, dos soldados surcoreanos resultaron mutilados por la explosión de minas antipersona cuando patrullaban en la DMZ.

Seúl acusa al Norte de la colocación de esas minas y respondió reanudando la guerra de propaganda en la frontera con la puesta en servicio por primera vez desde hace once años de los altavoces instalados en el sector.

El ministerio surcoreano de la Unificación, que se ocupa de los asuntos intercoreanos, anunció que el acceso a la zona industrial intercoreana de Kaesong, situada en la parte norcoreana de la frontera, será limitado a ciertos sucoreanos.

Kaesong emplea a unos 53 mil norcoreanos en 120 empresas manufactureras surcoreanas y este anuncio se parece a una amenaza disimulada de cerrar completamente la zona industrial, preciosa fuente de divisas para el Norte.

Los guardacostas surcoreanos explicaron que los pescadores de las islas fronterizas han recibido la orden de permanecer en tierra por tiempo indefinido.

Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU han manifestado su preocupación por la situación.

La UE pidió el viernes que se eviten provocaciones. "Estamos preocupados por los crecientes tensiones en la frontera. Instamos a evitar provocaciones", dijo un portavoz de la jefa de la diplomacia europea, a la AFP.

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