Existe una diferencia entre el tiempo que se mide y el tiempo real. Unos pocos milisegundos pueden valer el oro, la plata o el cobre, e incluso pueden ser la puerta de salida de la competencia.
Cuando el tiempo lo es todo
Precisión y exactitud son los conceptos que rigen el cronometraje en los Juegos Olímpicos. El sitio Science 360 explica el rol de la tecnología que define al ganador