En ese sentido, a Alcalá unos de los primeros desafíos que se le presentó fue encontrar un gerente general que pueda cumplir con las exigencias que la compañía requiere. Esto implica que, más allá de dar con la persona indicada, haya un proceso de adaptación donde se entienda realmente cómo funciona la empresa desde adentro y poder hacerla seguir funcionando. “Es un proceso con alto riesgo, en nuestro caso pudimos encontrar a un gran amigo, Sebastián González”, señaló.
Con esta transformación concretada y funcionando con éxito, Alcalá decidió volcarse a otras actividades y hoy en día es uno de los directivos de la Cámara Uruguaya de Tecnología de la Información (CUTI), también se dedica a invertir en nuevos proyectos como inversor ángel, así como acompañar emprendimientos que están en un estadio un poco más incipiente.
Una de las frases que más repite Alcalá cuando es que jamás dejó de ser emprendedor. “Sigo siendo emprendedor, me siento como tal. (…) ¿Dejar de ser emprendedor y pasar a ser empresario? Más o menos”.
De este modo, le parece un poco excesivo llamarse mentor sino que prefiere pensar en que comparte ideas y consejos a través de su experiencia. Para eso, una de las cosas a las que también se dedica en este tiempo es a seguir formándose para estar a la vanguardia. “Estoy mirando qué es lo próximo que se viene, que es lo más importante que tenemos que estar mirando los emprendedores”, subrayó Alcalá.
Una de las frases que más repite Alcalá cuando es que jamás dejó de ser emprendedor. “Sigo siendo emprendedor, me siento como tal. (…) ¿Dejar de ser emprendedor y pasar a ser empresario? Más o menos”.
Si bien este cambio para el fundador de Tryolabs llevó un tiempo, explicó que fue algo “que se fue dando” de la mano de ser muy inquieto. “En la medida de nuestras posibilidades, si le podemos dar una mano a alguien, se la damos porque yo sé lo que es estar en esos zapatos y estar arrancando”.
Un ecosistema emprendedor “extraño”
Es sabido que la mayoría de los empresarios que en algún momento emprendieron opinan que la actualidad es uno de los mejores momentos para empezar a desarrollar un proyecto, de este modo Alcalá rememoró que cuando comenzó a fundar Tryolabs hace 10 años “no había nada”. “Ahora tenemos un montón de cosas que son fantásticas”.
Sin embargo, señaló que es un momento “un tanto extraño” porque la industria de la tecnología e informática vive una gran bonanza que permite que grandes empresas emerjan en muy poco tiempo. Alcalá explicó que una de las principales razones por la que crearon la empresa es “porque no había nada en nuestro sector”.
“No había ninguna empresa que nos diera los desafíos que queríamos, los niveles salariales que queríamos. Entonces, más que de visión, fue un tema de necesidad. Dijimos ´o hacemos esto o nos tomamos un avión´ y tampoco teníamos plata para el avión”, agregó entre risas.
Mencionó que en la actualidad hay muchas empresas de sello nacional desarrollándose en tecnología, lo que provoca que los jóvenes consigan empleo rápidamente y con salarios muy buenos. Y a esto se suma que esos puestos implican grandes desafíos profesionales, factor que suele ser un gran motor de motivación para los que recién empiezan. “Entonces, esto quieras o no, dinamita un poco la necesidad de que surjan startups”.
“Uno de los deportes más ingratos”
Si bien hoy en día para Alcalá hay menos flujo de emprendedores, sobre todo en la industria tecnológica, mencionó que los que están mantienen una gran perseverancia a pesar de los fracasos. “Emprender es uno de los deportes más ingratos”, dijo para explicar que generalmente las frustraciones pesan y mucho.
Para el empresario, esto es fundamental porque uno de los mayores requisitos para lograr el éxito refiere a tener constancia y capacidad de resistir a la frustración. “Si hay algo que es nuevo, la gente lo rechaza y, si no lo conoce, que no lo precisa. Es enfrentarte al rechazo por definición. No es para todo el mundo (…) vas a tener que tolerar muchos ´no´”, explicó.
Con este mismo espíritu, según Alcalá, es fundamental que cuando se aconseja a otros emprendedores se ponga el foco en contar las ganadas y no tanto las perdidas. Destacó que es necesario que se aprenda rápido y muchas veces, a su entender, se cree que solo los resultados negativos y los fracasos enseñan. “Si tenés que aprender de las malas, que sean las menos posibles”.
Añadió que la gran batalla que pelean las empresas que recién empiezan es contra “la cuenta de banco”, de modo que si el dinero escasea, la empresa tendrá que salir a conseguir inversores o más clientes. Sin embargo, para el dueño de Tryolabs este proceso no se puede volver una costumbre. “Tenés una cantidad limitada de las malas (…) una de las cosas que más les digo a los emprendedores es que estudien las compañías de la competencia porque es aprender con plata de otro”.
Un cambio que se fue dando
Si bien hay muchos empresarios uruguayos que dieron el paso de comenzar a involucrarse en nuevos proyectos como consejeros e inversores, a algunos de ellos la vida los llevó a ese lugar.
Ese es el caso del fundador de Collokia, Pablo Brenner, que en ese afán de seguir involucrado en el rubro de los emprendedores no hubo un plan o un momento en que decidió pasar a ser mentor sino que simplemente se fue dando con el paso del tiempo.
Hoy en día está trabajando en Endeavor, Prospéritas y Fondo Emprender, sin embargo, para el empresario no siempre tiene que haber consejos formales, sino que “las charlas de café” significan un trato más directo en donde el mano a mano juega un papel fundamental.
A diferencia de Alcalá, para Brenner pesan más la perdidas porque considera que son una forma más directa de aprender, además de que suelen ser las experiencias más recordadas por parte de los emprendedores.
“Un salto de calidad”
Para el fundador, el ámbito emprendedor está en su mejor momento, sobre todo cuando se lo compara con el pasado. “Hemos avanzado muchísimo en los últimos 10 y 15 años, cuando empezamos con Endeavor, Prospértitas y Fondo Emprender prácticamente no se conocía la palabra, no se enseñaba en las universidades y no existía un ecosistema”, argumentó.
De esta forma, según Brenner, es momento de que quienes están llevando las riendas del mundo emprendedor puedan lograr un salto en calidad, sobre todo pensando en la cantidad de herramientas que tienen a la mano.
“No hay verdades absolutas”
Para el fundador de AZsportech, Krikor Attarian, el mayor desafío a la hora de ayudar es volcar de la mejor manera la experiencia obtenida con el pasar de los años. Sobre el entendido de que no hay verdades absolutas, el empresario afirmó a El Observador que hay algunos factores que se suelen repetir a la hora de emprender. “Sobre todo en el arranque hay errores comunes que cometemos todos, entonces está bueno que te ayuden para resolver algunos problemas de forma más simple”, sostuvo.
Para Attarian, cuando el empresario experiente brinda un consejo o una enseñanza a aquel que recién empieza, todo sirve para poder mostrarle el camino. Puntualizó que en las “perdidas siempre te queda el mensaje porque lo viviste y lo sufriste (…) siempre hay que usarlas para mejorar”.
Más allá de que los fracasos suelen marcar el camino, el fundador afirmó que algunas decisiones que son exitosas luego terminan en grandes fracasos porque los emprendedores no tienen la suficiente humildad. “Las ganadas no hay que usarlas para agrandarse, hay que saber que siempre podés perder. Es mezclar un poco de las dos cosas, eso de que no hay verdades absolutas”.
En esta línea, señaló que el desafío de aquellos que apoyan emprendimientos es hacer entender que una start up no es “cuadrada” y que cada situación es distinta.
Una devolución
Al igual que Alcalá y Brenner, Attarian no tuvo un momento específico en que se quiso dedicar a apoyar emprendimientos, sin embargo, desde que su empresa comenzó a operar recibió el apoyo de múltiples instituciones como ser la Universidad ORT, la incubadora Ingenio, la Agencia de Investigación e Innovación (ANII), Endeavor, la Fundación Da Vinci que fueron parte fundamental para alcanzar los objetivos marcados.
Entonces, luego de tener una cierta “tranquilidad empresarial”, el empresario sintió la necesidad de devolver lo que había aprendido para colaborar con el ecosistema emprendedor uruguayo y hacerlo más sólido en comparación a nivel mundial.
Asimismo, para Attarian el ámbito emprendedor nacional es “sólido”, ya que se fue aprendiendo en el camino y hoy en día llegó a un gran nivel de la mano de las organizaciones que antes no existían. “Nosotros crecimos en paralelo mientras estas instituciones se iban creando. Cuando empezamos había muy pocas”, subrayó.
Entonces, luego de tener una cierta “tranquilidad empresarial”, el empresario sintió la necesidad de devolver lo que había aprendido para colaborar con el ecosistema emprendedor uruguayo y hacerlo más sólido en comparación a nivel mundial.
De igual modo apuntó que por más de que el momento sea bueno, no hay que estancarse. “Hay que tener la ambición de seguir creciendo”. Y eso, según el empresario, se logra a través de la creación de empresas que puedan representar a Uruguay a nivel mundial en cada rubro.
“Esos son desafíos grandes porque compiten con empresas que están en todo el mundo y es importante proyectarse, pensar en grande y de forma diferente”. Pero, en muchos casos, la idea está, los emprendedores también y falta el dinero. Para Attarian si se compara el capital de inversiones de otros países, “hay un punto que todavía está terminando de madurar”.
Igualmente destacó que en todas las instituciones están desarrollando estrategias para hacer crecer las inversiones, “y eso es lo mejor, porque todos están haciendo un gran esfuerzo (…) hace más de 10 años” para lograr equiparar a Uruguay con el resto del mundo.