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Desde la raíz

¿Qué acciones y políticas se están llevando adelante para fortalecer la educación ambiental en Uruguay?

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16 de julio de 2018 a las 05:00

Los niños son "el futuro", los verdaderamente "sensibles ante temas medioambientales" y aunque la Educación Ambiental no solo los comprende a ellos, sin dudas son una pieza fundamental para el cambio.

Laura Barcia, coordinadora de la Red Nacional de Educación Ambiental (ReNEA) explicó a Reacción En Acción que la educación ambiental "trata de construir ciudadanía Ambiental, una nueva cultura, una nueva forma de relacionarse entre nosotros y el entorno, que no se reduce a cambiar conductas y hábitos. Tampoco alcanza con entender lo ambiental como lo biofísico, sino de rescatar todas sus dimensiones: sociales, históricas, culturales y económicas".

En el 2016 se aprobó por parte del Consejo de Educación Inicial y Primaria el Plan Nacional de Medio Ambiente (PlanEA), que propone cursos de educadores y también encuentros y ferias estudiantiles relativas a estas temáticas. La aplicación de la ley de las 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar) en entornos educativos es fundamental, por eso son importantes programas a nivel país que incentiven la práctica de estas acciones.

Barcia subrayó que en Primaria se están implementando lentamente las clásicas prácticas de huertas y preclasificado de residuos sólidos urbanos. "Se pretende que estas acciones se transformen en abordajes didácticos no solo de temáticas ambientales sino a partir de las comunidades y de sus historias". Ante la pregunta de si hay contenidos curriculares específicos de Medio Ambiente dentro del programa, Laura advirtió que la "educación ambiental es la que enhebra a los demás contenidos, ya que depende del diagnóstico que se haga de cada territorio. A nivel curricular el programa en Primaria está concebido con un formato transversal e innovador y a nivel de educación media persisten compartimentaciones en asignaturas". Destacó que "se están desarrollando hermosas experiencias en todo el país, en las que participan muchas escuelas rurales, liceos e incluso Utu. Son experiencias que emocionan y que transforman".

La Educación Ambiental es un concepto relativamente nuevo en el país y los esfuerzos públicos aunque existen por momentos no parecen ser lo suficientemente potentes como para revertir los problemas medioambientales que afrontamos hoy. Barcia agregó que "desde el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) se están capacitando educadores ambientales de toda la red y a docentes de Primaria que lo soliciten".

Otro proyecto con instituciones educativas es el de ABC rural en la Cuenca del Arroyo Carrasco. Compuesto por un grupo interdisciplinario tiene como objetivo promover una cultura de preservación ambiental en la zona, fomentando conductas responsables y cuidado de los recursos.

Desde el sector privado se han concretado algunas buenas propuestas. Este es el caso de Repapel, una asociación civil dedicada a la educación para el desarrollo sostenible en el país. A través de "Mi escuela clasifica", que hoy funciona en cinco escuelas del país, ofrece herramientas teóricas y prácticas para instalar un sistema de gestión de los residuos más comunes en el ámbito escolar: el papel, las botellas de plástico PET y los residuos orgánicos. La asociación trabaja con otros programas, quizá uno de los más conocidos sea el de reciclaje de papel de las empresas.

Desde la consultora Gemma también se vienen desplegando esfuerzos interesantes como el programa "Sustentabilidad desde la escuela- el planeta y la sociedad". Se trata de la primera formación de Docentes en Sustentabilidad de Uruguay, que parte de la importancia del rol del docente como agente de cambio. El programa está apoyado por el MEC y cuenta con el aval de Primaria El curso aporta a la formación práctica y profesional y logra la construcción de una red ambiental educativa más amplia y sólida. "El programa parte de la premisa de la importancia del rol docente como agente de cambio en su comunidad educativa y su poder de accionar como referente de los niños, sus padres, vecinos y otros docentes", explica Ximena Varón, de la consultora Gemma.

El proyecto "Resuena", que funciona en el colegio Juan XXIII viene tomando fuerza. Se trata de un plan de gestión de residuos participativo para disminuir progresivamente la generación de desechos hasta reincorporar todas las materias primas al ciclo productivo o a los sistemas naturales. El programa busca generar cambios profundos en los hábitos de sus alumnos y docentes y nuevas posibilidades educativas. Además de reducir, reutilizar y reciclar, en el colegio también compostan, transformando los residuos en alimento para la tierra.

En el año 2016 el colegio Elbio Fernández creó el Programa de Educación Ambiental. Dentro de la temática Uso Eficiente de la Energía, la institución desarrolló un acuerdo con UTE para identificar oportunidades de mejora en el uso eficiente de la energía y pasar toda la red lumínica a tecnología LED. A este proyecto, operativo desde marzo de 2018, se suman múltiples iniciativas ambientales que abarcan las Ciencias Naturales o las Ciencias Sociales, Expresión Artística e Informática.

Desde ReAcción, vemos en el trabajo con grupos que muchos sienten que "son los chiquilines los que están con estas cosas, son ellos los que van a realmente cambiar el chip". Sin embargo, hemos visto como adolescentes que fueron muy conscientes en lo medioambiental siendo niños, olvidan gran parte de lo aprendido ya que no es vivido fuera de la escuela, en casa y en los otros espacios públicos y privados que frecuentan. Los niños y niñas se entusiasman pero requieren del mundo adulto para lograr los cambios necesarios.

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