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El asesinato de Inti y las dificultades del Estado para rehabilitar a un psicópata

El presunto homicida de Inti Lois recuperará su libertad en cinco años y ya no se le podrá hacer seguimiento

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26 de septiembre de 2018 a las 19:59

Junto al cuerpo de Inti Lois, el niño de 8 años cuyo que fue encontrado este sábado en un monte de Pinamar Norte, la policía halló un perro muerto con sus vísceras expuestas. Era la mascota del niño asesinado, que según relató una fuente policial a EL Observador, solía seguir a su amo en todo momento, incluso aquel día en que desapareció sin dejar rastro.

La forma en la que apareció el animal es un indicio más que apunta contra el joven de 16 años que el pasado domingo fue imputado por el homicidio de Lois. Es que según relataron varios vecinos, el adolescente además de tener varias denuncias de hurto en su contra, también había sido señalado por matar las mascotas de la gente de la zona: decapitó el perro de un vecino y prendió fuego el gato de otro.

Esto, sumado a las características que presentaba el cuerpo del niño, con signos de abuso sexual, fracturas en el cráneo y en un brazo, y marcas de estrangulamiento, hizo pensar a los investigadores de que el joven podría presentar algún tipo de psicopatía. La familia del imputado, abonó a esta teoría al afirmar que de niño fue medicado por su mal comportamiento, pero nunca recibió un diagnóstico.

La fiscalía recibirá este jueves el informe piscológico que permitirá determinar si el presunto asesino de Inti Lois es o no un psicópata. Para el psicólogo forense, Gustavo Álvarez,  la crueldad con animales, la violencia que el joven ejercía contra otras personas según declararon varios vecinos a El Observador, y la forma en la que fue encontrado el cuerpo de Lois, son  “elementos significativos” a la hora de diagnosticar una posible psicopatía.   

Aunque resta conocer el resultado del examen de ADN realizado sobre el cuerpo del niño, la declaración de  siete testigos que señalan haberlo visto junto con el niño asesinado horas antes de su desaparición, y después, cerca de la zona donde fue encontrado el cuerpo, así como el hecho de que la bicicleta de la víctima fue hallada en la casa del joven, hacen presumir que la Fiscalía apuntó a la persona correcta.

¿Es posible rehabilitar a un psicópata?

De ser condenado pasará un máximo de cinco años en el Instituto de Inclusión Social Adolescente, donde podrá recibir tratamiento psicológico y psiquiátrico, así como formación para reinsertarse en la sociedad. Sin embargo, de confirmarse el diagnóstico de una psicopatía, para Álvarez las posibilidades de que un tratamiento logre revertir su conducta violenta son bajas.

 Según explicó el psicólogo forense, en los psicópatas el lóbulo prefrontal del cerebro funciona de manera diferente, lo que sumado a un medio social hostil, con una figura paterna ausente, pueden desencadenarse actitudes de extrema violencia. Estas personas no tienen una enfermedad, son imputables ya que son consientes de sus actos, y no pueden ser corregidos con terapia, solo medicados para calmar su naturaleza violenta, detalló Álvarez.

La presidenta de Inisa, Gabriela Fulco, dijo a El Observador que en los casos en la que se presenta un adolescente con severas afecciones psiquiátricas, una vez que egresa del sistema se coordina que su tratamiento continúe con clínicas de salud mental. Fulco sostuvo –sin hacer referencia al caso específico del presunto homicida de Inti Lois- que el organismo evalúa al adolescente durante su tiempo de encierro y que en caso de que no cumpla con las expectativas de su rehabilitación, su egreso es seguido por profesionales de distintas instituciones que acompañan el proceso.

Sin embargo, ni Inisa ni ningún organismo tiene la potestad de hacer seguimiento a esos jóvenes que ya recuperaron la libertad, ni tampoco pueden obligar a que sigan las recomendaciones que elabora, como la continuar asistiendo al psiquiatra.

Fulco reconoció que por esta razón es normal que los adolescentes o adultos que recuperan la libertad no continúen el programa que se armó para ellos.

Esta es una de las principales dificultades para controlar a un psicópata según Alvarez. “La psicopatía no genera demanda de ayuda, es una manera de estar en el mundo. No es una enfermedad. Estas personas no piensan que tienen algo que arreglar, pueden fingir eventualmente al concurrir al psiquiatra, pero después lo abandonan y no siguen la medicación. Por esta razón tienen un pronóstico muy reservado”, explicó.

La presidenta del Inisa admitió que, sin medicación, ni seguimiento psiquiátrico, un psicópata que mató tienen serias posibilidades de reincidir. 

El director del Inisa por el Partido Nacional, Álvaro Viviano, dijo además  que no hay posibilidad de obligar a los egresados a seguir con los consejos que elabora el organismo, a veces se dan “otras realidad que no es posible dominar, como volver al entorno del que salió, donde convergen conductas que pueden tirar abajo todo el trabajo que se hizo adentro”.

Asimismo, señaló “no hay una adecuada articulación afuera”, lo que hacer que el trabajo durante el período de encierro a veces sea “tiempo perdido”. “Hoy a mi juicio hay una realidad bastante endeble que nos hace que los adolescentes terminen volviendo al Inisa o al sistema de reclusión de adultos”.

“Si bien no nos podemos echar los brazos atrás a veces llegan casos a nuestro sistema que están casi fuera de nuestras posibilidades de modificar, y esos casos son aquellos que muestran un problema psíquico con altos niveles de complejidad. Ahí tenemos altas posibilidad de fallar” reconoció Viviano.

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