La celebración de Papá Noel, montada en el festejo navideño cristiano, ha desplazado a nivel comercial a los tradicionales Reyes Magos del 6 de enero. Según el psicólogo Alejandro Weinstein este auge “tiene que ver con un modelo de comunicación, donde Papá Noel conjuga el concepto de regalo con el de familia”.
Para Weinstein, la estrategia comunicativa de Papá Noel ha sido más eficiente que la de los Reyes Magos. “Los Reyes hoy están más asociados con símbolos más mágicos, más fantasiosos y también más infantiles, mientras que Papá Noel es más abarcativo de toda la familia. Los Reyes están cayendo en desuso”, opinó Weinstein.
A nivel comercial, el merchandising navideño se conecta más con el mundo nórdico que pregona la figura del anciano gordo y barbudo que maneja un trineo de renos escandinavos. También los árboles navideños están asociados a Papá Noel y su risa bonachona.
En este sentido comercial, Weinstein reivindica la fecha como superposición de elementos emotivos y al a vez económicos. “Debemos despenalicemos el concepto de consumo”, dijo Weinstein a Observa, reconociendo que la figura de Santa Claus remite al color roja de la Coca-Cola.
A propósito, el sociólogo Antonio Pérez García opina que ese fue el último viraje de la figura de Papá Noel, que ha venido mutando su esencia desde hace más de diecisiete siglos. “Papá Noel vestía un traje azul a vestir un traje rojo Coca-Cola”, dijo.
La celebración de Papá Noel y los Reyes Magos es un tema simple y a la vez complejo. “Son dos fechas en la tradición cristiana que no son tan diferentes, son partes de la misma celebración”, agregó Pérez García.
Según el sociólogo, las iglesias protestantes no aceptaban la celebración de la Navidad, porque lo veían como un elemento pagano. “A cambio de eso, usaron tradiciones nórdico-germánicas, volviendo al sincretismo”,
Papá Noel entonces se convierte en una figura mítica que hace regalos, lo que lo introduce en la vertiente comercial.
“Esto tiene un doble juego: es una mezcla de tradición popular familiar con un momento de gran cantidad de compras. La ancestral celebración familiar del banquete, de tradición muy primitiva, implica comer juntos e intercambiar regalos”, explicó Pérez García.
(Observa)