Aunque el origen etimológico de jubilar significa "gritar de alegría", pasada una natural fase de euforia el momento pos retiro puede acarrear dificultades para crearse nuevos intereses o recomponer relaciones y roles sociales. El aburrimiento y la depresión son posibilidades latentes ante la percepción de que ya no se es visto como ser productivo.
Una vez pasado el momento eufórico después del retiro, entonces, viene el "sacudón", según contó a Café & Negocios quien se desempeñó durante 20 años como gerenta de Marketing del Montevideo Shopping, Marta Penadés. "Hay una rutina de horarios, reuniones, eventos y organizaciones que se extrañan. Tenés que desprenderte de la rutina. Yo tenía una visibilidad en el trabajo a la que nunca le di importancia, pero cuando la empezás a perder, te pega", recordó la profesional, que en la actualidad integra la comisión directiva de Niños con Alas.
Un rol integrador
El trabajo es en sí mismo un integrador social. Estructura la vida de las personas en sus actividades, las relaciones que se establecen, el estatus, el desarrollo de aptitudes e incluso puede determinar la identidad, por lo que el retiro puede generar efectos negativos como un deterioro en el bienestar psicológico o social, que también tenga repercusiones en el entorno familiar.
Una encuesta realizada por Deloitte denominada Talent Edge 2020: building the recovery together (hecha en abril de 2011), reveló que el 48% de los entrevistados pertenecientes a la generación Baby Boomer (personas nacidas entre 1945 y 1964) esperaba seguir trabajando pasados los 65 años.
El aumento en la calidad y la esperanza de vida ha puesto sobre la mesa el cuestionamiento de la edad de retiro establecida tiempo atrás. A la vez, el cambio del trabajo físico por el trabajo del conocimiento genera que cada vez más adultos en etapa de jubilación no deseen retirarse de su vida
laboral.
Las mujeres presentan mayor esperanza de vida respecto a los varones tanto al nacer como hasta los 65 años, lo que se traduce en una "feminización de la vejez". A partir de los 65 años seis de cada 10 personas mayores son mujeres y pasados los 85 años las mujeres pasan a ser algo más de siete de cada 10.
En tanto, en el mercado uruguayo se observa que la extensión en la edad de jubilación se da principalmente cuando existe un vínculo emocional y afectivo de la persona para con la compañía; lo que sucede más frecuentemente en empresas familiares o en aquellas donde no se identifica un sucesor evidente.
Para la directora del Instituto de Psicología Social y especialista en
envejecimiento y vejez, Mónica Lladó, existe una tendencia en los profesionales universitarios y
empresarios que manejan capital a permanecer mayor tiempo activos en el mercado.
"En estos casos el proyecto tiene un elemento de identidad más fuerte y un componente de estatus mayor ya que existe una construcción de todo tu propósito vital a partir del entorno laboral. El compromiso con uno mismo es muy fuerte. Es duro desprenderse porque siempre frente a una transformación importante, como es la jubilación, hay que hacer un cambio en el contrato de vida. Se pierde poder también y esa adrenalina que genera es muy difícil de abandonar", señaló la profesional.
En este sentido, la gerenta de consultoría en Capital Humano de Deloitte, Paola de Leonardis, sostuvo que en el contexto empresarial prolongar las edades de jubilación tiene tanto ventajas como desventajas.
"Hay que hacer un proceso de duelo. Va a depender mucho los recursos que tengas, ya sean económicos como sociales", Mónica LLadó
"Por un lado, este cambio podría amortiguar el impacto negativo que tiene la pérdida de esos trabajadores con experiencia y conocimiento del negocio, pero a su vez ofrece una oportunidad para trabajar en la brecha de habilidades requeridas por las generaciones siguientes que asumirán esos roles de mayor responsabilidad", indicó De Leonardis, quien destacó que desde hace un tiempo se han empezado a observar iniciativas en el país para acompañar al personal en esa etapa de la mejor manera posible.
Acompañar el proceso
Para Ruben Marturet, que se desempeñó por más de 17 años como gerente general de Montevideo Refrescos, la base de la transición es planificar. Después de años demandantes e intensos se dio un proceso en que primero dejó la gerencia general pero quedó vinculado al directorio, manteniendo actividades que fueron cambiando unas por otras.
"La pasé con total naturalidad, con un equipo de gente al que seguí vinculado. La disfruté. El cortar de cero es prácticamente un suicidio", reflexionó el exejecutivo.
En referencia a eso, el gerente comercial de ManpowerGroup Uruguay, Fernando Aldabalde, señalo que Righ Management – empresa perteneciente a ManpowerGroup– ofrece un servicio llamado "Opciones de Vida", que busca preparar para la jubilación mediante un proceso de acompañamiento que brinda herramientas para realizar la transición de manera armónica.
Según Aldabalde, esto se da debido a que la gran mayoría de las personas que se retira "carece de la información y experiencia necesaria para planificar su jubilación de manera satisfactoria".
Apuntando en el mismo sentido, el informe "La jubilación como situación de cambio" realizado por la licenciada en Trabajo Social, Claudia Sirlin, agrega que antes la jubilación comprendía el 3% del tiempo de vida de una persona, mientras que ahora representa el 20%.
El informe sostiene que "se trata de una experiencia individual que presenta características especificas acorde a cada caso, pero que tiene una dimensión colectiva en la que interactúan el jubilado y sus redes de apoyo (familia, amigos, vecinos y otros grupos de su propio contexto). El paso de la situación laboral a la no laboral implica un impacto en todos los ámbitos de la vida e impone una reconversión, marca una ruptura con la vida anterior".
Mientras tanto, el exsocio director de EY Uruguay, Ricardo Villarmarzo, dijo en base a su experiencia que lo que no se puede perder son los intereses que te hagan despertar con ganas cada mañana.
"Lo que hay que hacer es establecer nuevas rutinas. No dejar todo librado a que los días van a ser preciosos porque no se tiene nada que hacer. Hay una frase de Warren Bufett que dice que 'lo mejor de ser millonario es que sos dueño de tu tiempo'; bueno yo hoy soy millonario", exclamó el contador público.