Hola. Ayer fue el día en el que quien sacó 30 le ganó a quien sacó 40. Si bien falta un mes de campaña para el balotaje, Luis Lacalle Pou fue el gran ganador de la noche. No solo por los números sino también por los gestos posteriores: propios, de sus eventuales socios y hasta de su rival para el 24 de noviembre: Daniel Martínez.
Ayer la gente votó por el cambio y los partidos de oposición, sin necesitar sacarse una foto juntos, lograron dar una señal fuerte.
A esta hora faltan los números finos. Pero si uno compara las cifras en términos gruesos con las de 2014, el Frente Amplio perdió casi 10 puntos. Es la mayor caída en votos de su historia. Blancos y colorados mantuvieron prácticamente la misma cantidad de votos. La gran sorpresa fue Cabildo Abierto. El recién nacido partido de Guido Manini Ríos se quedó con 10% del electorado.
¿Eso quiere decir que Cabildo Abierto capturó directamente los votos del FA? No. Pero las elecciones de ayer denotan sí un gran trasvase de votos. Primero de los famosos desencantados del FA, que efectivamente se fueron de esa fuerza política, y luego dentro del bloque opositor.
Los números los tenés en esta nota, que además de las proyecciones de escrutinio de las consultoras va actualizando los números que publica la Corte Electoral en tiempo real e incluso tiene la composición del Parlamento que van dando esos números.
Dos reacciones con estrategias bien opuestas
Daniel Martínez fue el primero en hablar anoche y se pegó a un libreto previsto para un escenario como este: partir las aguas. El “oligarquía versus pueblo” de Graciela Villar que tanta polémica generó al comienzo de la campaña, ahora tomó otra forma pero tan o más virulenta.
La diferencia es que quien lo hizo fue el candidato, apenas después de conocer los peores resultados que podía esperar y con un tono del que apuesta al todo o nada. Intentó contraponer su candidatura como la que da “certezas” versus el “cheque en blanco” que entiende significa la propuesta de Lacalle Pou.
Su discurso además contrastó con la estética que tenía para presentar el Frente Amplio: con el pabellón nacional, símbolo que se ha usado históricamente para unir.
El golpe más efectivo que dio Martínez en su discurso fue que la coalición opositora será un “reparto de cargos”.
“No a la vieja política del reparto de cargos”, dijo el candidato oficialista. El candidato del FA puede pegar por allí porque no tiene partidos a los que ofrecerle acuerdos. Su apuesta ahora será a buscar el apoyo de los votantes –sobre todo colorados– que no están dispuestos a votar al candidato blanco. Pero tendrá que pescar muchísimo en esa pecera.
Algunas señales que dio en ese sentido fueron las de mencionar a José Batlle y Ordóñez y Wilson Ferreira. Quiere el voto más de izquierda de blancos y colorados.
Luis Lacalle Pou se mostró con un tono totalmente opuesto al de Martínez. Fue el último de los candidatos en hablar, con lo que se acomodó como el plato fuerte de la noche. Su discurso, del que pueden leerse entre líneas respuestas a lo que Martínez había dicho dos horas y media antes, habló de “unir” y no de separar.
Pero lo mejor que tuvo para mostrar anoche fue el apoyo del resto de los partidos que estarán en el Senado y de dos partidos que estarán en Diputados. Con esta coalición logra mostrar una mayoría parlamentaria potente.
De la oposición, el primero que salió anoche a respaldar la coalición luego de conocidos los resultados fue Ernesto Talvi.
“Haremos campaña por su candidatura con la misma energía” que lo hicieron los blancos por Jorge Batlle, dijo el colorado.
Manini Ríos celebró su tremenda votación y también reafirmó que estará para armar una coalición.
Lacalle Pou en su discurso insistió en que su eventual gobierno no será blanco, sino “multicolor, encabezado por el Partido Nacional”. Y allí fue que mencionó no solo a Talvi y Manini, sino también a Edgardo Novick y Pablo Mieres. Sus partidos, en principio, tendrían una banca en Diputados.
¿Qué se juega de ahora en más?
Ahora empieza el juego de los matices y de las señales claras. Lacalle Pou deberá materializar en aspectos concretos la coalición. El documento que firme con el resto de los partidos deberá ser lo suficientemente contundente para evitar fugas de votos y dejarle al FA oportunidades para golpear.
Tiene que intentar que mostrarse junto a Manini no le quite votos de Talvi. El equilibrio será delicado, pero los resultados de las urnas de ayer le dan un margen mucho mayor al esperado.
El FA deberá pensar en movidas más fuertes que las de ayer.
Mi nombre es Gonzalo Ferreira, soy editor jefe de El Observador. Podés escribirme a este mail por sugerencias y comentarios.