Con Julio Ribas tengo mil... Un día de verano volvíamos de Melilla, luego de entrenar, y veníamos por Redención. De repente pasan por la calle tres tarántulas del tamaño de mi mano. Y Julio me dice, '¡mirá Topo, pal que se porte mal!'. En Lomas (lugar de entrenamiento y concentración de Liverpool) tenemos un sótano. Y Julio me dice, "vamos a llevarlas y las dejamos en el sótano. El que se porte mal lo encerramos en el sótano con las tarántulas". ¡Y paró el ómnibus! Le dijo al chofer que pare. Y me dice: 'dale Topo, andá a agarrarlas'. Yo quedé helado: 'para Julio, no seas malo, yo hago cualquier cosa pero no me voy a bajar para agarrar la tarántulas esas'. Se dio vuelta y le gritó al Bomba Cáceres que era su ayudante. Se bajó, agarró una botella de plástico, la rompió, y las metió adentro. Y allá nos fuimos para Lomas con las tarántulas. Yo no lo podía creer. Después las tiró. Pero siempre andaba diciendo que iba a mandar a los jugadores al sótano".
El día que Julio Ribas llevó tarántulas a la concentración
El Topo lleva 20 años en la utilería de Liverpool, un club del que es hincha, por el cual lloró y en el que tiene miles de cuentos