Lo que más ha llamado la atención en la actual crisis fronteriza entre Colombia y Venezuela ha sido el silencio de los demás gobiernos de la región y, en general, del mundo. Las deportaciones masivas de ciudadanos colombianos que residían irregularmente en El Táchira venezolano han mostrado las últimas semanas unas imágenes dantescas, que retrotraen a crisis humanitarias en otras partes más convulsionadas del mundo. Y en Colombia han causado una indignación nacional.
El dilema de Santos en la crisis
El estilo del presidente lo condiciona en el diferendo entre Colombia y Venezuela