Gallardo, sonriente, en Los Céspedes, en enero pasado
La clase futbolística de Marcelo Gallardo no está en duda; la incertidumbre es su condición física. El talento del argentino es rengo, pero aun así, es único y por tanto, fundamental. El domingo ocupará un lugar en el banco de suplentes hasta que Carrasco lo crea necesario o el desarrollo del juego lo llame, porque su cuota de fútbol abre partidos complicados. Así también, Santiago García comenzará el clásico sentado junto a Gallardo, según confirmó el viernes el técnico. El Morro es otra pieza fundamental, el goleador de la temporada y un dolor de cabeza para Peñarol. Pero JR confía desde el inicio en Bruno Fornaroli.
Después de recuperarse de la operación en la rodilla, Gallardo sufre molestias musculares cada tanto. Nunca jugó más de una hora durante un partido de Nacional. Lo máximo fueron 54 minutos, contra River Plate. En el último encuentro, frente a Central Español, ingresó promediando el primer tiempo y salió en el complemento por una contractura. Durante las últimas dos semanas trabajó de manera diferenciada y recién el miércoles se sumó a los entrenamientos futbolísticos. La ausencia del argentino en el equipo titular es exclusivamente por los problemas físicos.
En tanto que el Morro, si bien sufrió inconvenientes en un pie, está recuperado y el viernes confirmó que ya no tiene dolores.Fornaroli se adapta más al guión futbolístico que le gusta a Carrasco porque es movedizo; en cambio García es potencia y gol, nada de tiqui tiqui. Los 25 goles de la temporada avalan la presencia del Morro, el DT sostiene lo contrario.
El equipo tricolor comenzará con Muñoz; Marques, Lembo, Coates, Rolín; Pereyra, Píriz, Cabrera; Viudez, Fornaroli y Porta. Además, concentraron Burián, Viera, Núñez, Godoy, Calzada, Gallardo, García y Nicolás López.