El general Tommy Franks, quien dirigió la invasión anglo-estadounidense de Irak, ha decidido retirarse del Ejército, cuya jefatura le había sido ofrecida, indicaron hoy fuentes militares.
El Mando Central, con sede en Tampa (Florida), no ha realizado todavía un anuncio sobre el futuro de su jefe. El puesto de jefe del Ejército generó mucha tensión en el Pentágono, ya que Rumsfeld, que busca modernizar a fondo ese arma, se ha enfrentado con los principales generales, incluido su actual responsable, Eric Shinseki. Por ello, Rumsfeld ha sufrido hasta ahora las negativas de varios destacados generales a la hora de asumir el mando del Ejército.
En la reciente guerra contra Irak, EEUU invadió el país con un número relativamente bajo de tropas y lanzó un ataque relámpago sobre Bagdad, en un conflicto que fue corto y arrojó un número reducido de bajas estadounidenses. Franks podía haber pasado a retiro a mediados del año pasado, pero decidió quedarse para llevar a cabo los planes que había elaborado para Irak.
En febrero pasado, Franks fue investigado por supuestas irregularidades durante los viajes que realizó acompañado de su esposa Cathy. Finalmente, se determinó que Franks permitió que su esposa estuviera presente en reuniones de acceso restringido, pero le exoneró del uso indebido de recursos militares en favor de ella.