"Para poder filmar un pez hay que volverse un pez", decía la camiseta que usó Fabien Cousteau mientras pasaba por el proceso de descompresión que le permitiría volver a la superficie terrestre, luego de 31 días viviendo en las profundidades del océano, en Cayos de Florida.
El nieto de Cousteau rompió el récord
Tras 31 días sumergido, el oceanógrafo finalizó de forma exitosa su misión, cuyo objetivo era estudiar el océano y concientizar sobre la necesidad de cuidar este ecosistema. Dijo que allí abajo se sintió como en casa