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El peligro de las playas sin guardavidas

No ofrecer un servicio como se debe es una burla a los turistas 

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09 de enero de 2019 a las 05:01

El reloj marcaba unos minutos después de la hora 18.30 y la tarde del sábado invitaba a darse un baño en la Playa de los Pescadores en Punta del Diablo. Una chica de 16 años se metió en el agua pero de golpe perdió pie y fue arrastrada por la corriente. Dos hombres, uno de 50 y otro de 35 años, se tiraron con un tablón de madera para intentar rescatarla. Pero no solo no pudieron hacerlo, sino que a ellos también los arrastró la corriente.

El episodio, que ocurrió el fin de semana pasado en el balneario rochense, pudo haber terminado en tragedia. Y no lo fue por muy poco: los guardavidas se habían ido unos 30 minutos antes, porque ya había culminado su horario laboral, y entonces no había nadie para salir en socorro de los tres bañistas.

Pero tuvieron suerte porque los efectivos de la Prefectura acudieron rápido al llamado de otros veraneantes y los pudieron rescatar con un gomón previsto para situaciones como esa. La adolescente fue trasladada al hospital de Chuy, donde le dieron el alta unas horas más tarde.
El problema es viejo en Rocha, se arrastra desde hace muchos años y no ha sido solucionado por ninguna administración. En ese departamento los guardavidas trabajan solo en horario de 10 a 18 porque la intendencia argumenta no tener recursos para cubrir un horario más extenso.

Así, los bañistas no están protegidos en las primeras horas de la mañana ni en las últimas de la tarde, justo en el momento recomendado por los dermatólogos para tomar sol. Cualquiera sabe que a las 18.30 las playas suelen estar repletas cuando hay buen tiempo. El problema es que a esa hora los guardavidas en Rocha ya no están para hacer su trabajo. Y no es problema de ellos: nadie está dispuesto a trabajar lo que no se le paga. Un día en particular lo puede hacer, pero no todos. La intendencia rochense, entre otros grandes problemas y desprolijidades, no ha logrado concretar algo tan simple como disponer dos turnos de guardavidas que permitan ofrecer un horario más amplio.

De todos modos, no es la única intendencia que da un servicio incompleto a los veraneantes. En Canelones los guardavidas trabajan de la hora 10.30 a las 19.30 y en Maldonado el horario es un poco más amplio, de 9.30 a 19.30. En San José hay dos turnos, de 9 a 13 y de 15 a 19 horas. Montevideo es el departamento donde las playas tienen cobertura más amplia: el horario de los guardavidas es de 8 a 20.
Pero la situación más curiosa se da en Colonia: las playas de ese departamento no tienen servicio de guardavidas. Es verdad que son playas casi sin olas, pero se sabe que los accidentes pueden ocurrir aun en los lugares más tranquilos.
¿Por qué las intendencias no protegen mejor a quienes deciden disfrutar sus playas (y muchas veces gastar bastante dinero en sus departamentos)? Es obvio que hay un tema económico, pero algunos gastos deben considerarse como inversiones.
Los primeros en cuidarse, ser responsables y tomar recaudos deben ser los propios bañistas. Claro, la gente muchas veces no tiene las nociones más básicas sobre corrientes de mar como para saber dónde bañarse y dónde no, por ejemplo.
En el fondo ofrecer un servicio limitado de guardavidas, o directamente no ofrecerlo, es una burla a los turistas y también a los contribuyentes que pagan sus impuestos. Es jugar con la vida de los veraneantes, así de simple. 

 

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