13 de marzo de 2015 20:32 hs

Han venido a rendir culto al altar de Cheryl. Ella, su mentora, su confidente, su “inspiración”, como se repiten. “Es tan inspiradora”. Y allí estaba ella, sobre un escenario en la sede central de la National Geographic en Washington en una noche de miércoles, su nombre y la portada de su libro proyectados en la pared de atrás: Cheryl Strayed, Alma Salvaje.

Es una mujer que, en la mitad de sus erráticos veinte (con un divorcio, la muerte de su madre, consumo de heroína) inició un agotador viaje a pie en solitario que le llevó a recorrer durante 94 días el camino de las montañas del Pacífico, y que, unos veinte años después, como una escritora freelance medianamente exitosa, se recluyó en una cabaña prestada para escribir sus memorias de este viaje de autodescubrimiento.

El libro se convirtió en un bestseller. Ese texto se convirtió en una película protagonizada por Reese Witherspoon, que el pasado jueves se estrenó en los cines uruguayos. “En mi obituario, no va a estar mi propia foto”, bromea Strayed con su audiencia. “Estará la de Reese Witherspoon”.

Más noticias

Alma Salvaje – el libro, la película, y sus fanáticos – se han convertido en la mujer. Ahora, Strayed, de 46 años, debe aceptar y elegir como este fenómeno definirá el avance de su carrera. Si quisiera, podría vivir de su bestseller durante los próximos años. Las entradas para este evento se agotaron en 48 horas. La audiencia ha venido a ver a esta mujer cuya historia conocen de una forma íntima – pero parecen amarla porque ven sus propias historias reflejadas en ella: perder a sus padres, sobrevivir el abuso, atravesar divorcios, liberarse de las adicciones. En mails y cartas, y en eventos como este, le cuentan que bizarro es “tener tantas cosas en común”.

“Lo interesante es que no es tan bizarro”, le dice Strayed a la multitud. “Esencialmente, todos amamos igual, sufrimos igual, luchamos igual”.

Las cabezas asienten en todo el auditorio al escuchar esto, como lo harán durante toda la noche, cada vez que Strayed – una mujer rubia, de hombros anchos con una sonrisa serena y una presencia segura – emite una pieza de sabiduría como esta, o en realidad cada vez que abre la boca. Sus fanáticos la miran, con sus bocas levemente abiertas. Un moderador le hace preguntas amables, y Strayed mantiene las respuestas profundamente personales y reconfortantes.

“Cuéntame como el viaje definió tu sentido de lo que es el hogar”, le pregunta, y Strayed brinda una respuesta de cinco minutos puntuada con ademanes y contacto visual.

“Encontrar el sentido del hogar en el camino, fue como encontrar el sentido de hogar en el mundo”, les dice. “Cuando encuentras tu hogar en el mundo, lo que realmente estás diciendo es que has hecho de tu propio cuerpo un hogar. Entonces a donde sea que vayas, estarás a salvo”.

El público es en su mayoría femenino. Están las veinteañeras que siguieron la columna anteriormente anónima de Strayed para el sitio web The Rumpus, llamada Dear Sugar. Están las sexagenarias amantes de los libros a las que les encantó Alma Salvaje. Incluso hay un pequeño número de superfanáticas que leyeron su primera novela, Torch, publicada en 2006.

Hay una mujer que dice que Strayed la inspiró para entrar en una carrera de 16 kilómetros, años después de que haber abandonado el ejército le dio una excusa para no hacer más ejercicio. Otra mujer dice que Strayed la inspiró a divorciarse de su marido y aceptar que es gay.

Marcar a Strayed como un engranaje más en la industria de libros emocionales para leer en la playa sería ignorar la profunda influencia que su trabajo ha tenido sobre estas mujeres, desde pequeñas victorias hasta completos cambios de vida. Han venido a ver si la persona real se iguala a la inspiración en sus mentes. Con cada insulto autodespreciativo, con cada encantadora anécdota de Witherspoon, con cada “ustedes saben como es esto, ¿cierto?” Strayed reafirma su confianza.

Aunque ella siente con fuerza que es tiempo de retroceder. “En este momento todo mi ser dice que no”, dice Strayed en una entrevista antes de su charla. “La vieja yo aún no ha alcanzado a la nueva yo. Necesito ser capaz de decir, si, estoy emocionada por que Alma Salvaje haya sido tan bien recibido, pero ahora necesito avanzar hacia lo siguiente”.

Rechazar charlas es lo opuesto a la actitud que mantenía como escritora freelance: decirle sí a todo. Una vez que Alma Salvaje despegó, esa regla se fue por la ventana. Había demasiadas solicitudes. Estaba vacacionando en Maui con Oprah y conociendo a George Clooney en los Globos de Oro. Estaba hablando en campus universitarios y yendo a galas para organizaciones sin fines de lucro que trabajan con la depresión y la violencia doméstica – y mientras sucedía todo esto, aún tenía a su esposo y dos hijos en Portland, Oregon. E incluso ahora, con la película en los cines y el libro dirigiéndose a su tercer aniversario, las invitaciones siguen llegando.

Para navegar a través de esta explosión de fama, la mujer cuyas legiones de fanáticas miran como guía emocional necesita una guía para ella misma. La encontró en Elizabeth Gilbert.

Gilbert, autora de Comer, rezar, amar, fue la Cheryl Strayed de 2006 – una escritora freelance cuyas exitosas memorias la convirtieron en una especie de gurú para las mujeres. Ella también triunfó en el circuito literario; ella, también, fue interpretada por una actriz ganadora del Oscar en una versión cinematográfica de su libro. Pero eventualmente Gilbert siguió su camino con otros libros.

“Elizabeth sabe exactamente donde estoy en este momento de mi carrera”, dijo Strayed. Las dos nunca se conocieron en persona pero han intercambiado emails desde que Strayed la contactó – reconociendo lo bizarro que era todo lo que tenían en común.

Han hablado de aprender a decir que no y lo que significa decepcionar a la gente. Han hablado de la responsabilidad que un autor tiene cuando un libro sobre su vida cobra vida propia, y donde termina esa responsabilidad.“Quieres estar ahí cuando eso suceda”, dice. “Y luego llega ese momento en el que te das cuenta que ha pasado mucho tiempo y tienes que dar un paso atrás”.

En los 70 minutos que Strayed pasa firmando libros luego de su charla (“mantente salvaje”, escribe, y dibuja un corazón), es preguntada constantemente sobre su próxima actividad. “Estoy trabajando en una novela y en unas memorias”, le dice a una fan.

Estas son las mismas personas que saldrán corriendo a comprar su nuevo libro cuando se publique, y posiblemente, se decepcionen con él. O eso dice la voz en la cabeza de Strayed que Gilbert le está ayudando a callar.“No es asunto mío como le va al próximo libro o que piense la gente de él”, dijo en una entrevista. “No puedo escribir con esta gente sobre mi hombro, solo tengo que hacer mi trabajo”.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos