La segunda administración de Tabaré Vázquez transcurre hasta ahora en medio de disputas internas de poder en el Frente Amplio. Tras superar una serie de salidas de tono de sus ministros, el proyecto de ley de Presupuesto tensionó al oficialismo y por eso el presidente espera que culmine el debate para que cese la tirantez.
Al inicio del mandato Vázquez pujó para alinear a sus ministros. La titular de Educación, María Julia Muñoz, descartó cumplir la promesa de universalizar el egreso de Secundaria y el ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, cuestionó las investigaciones sobre desaparecidos en dictadura.
Ahora las disputas tienen como telón de fondo un gabinete conformado a la medida de Vázquez (seis ministros ya habían ocupado el cargo en su primer gobierno) y una bancada dominada por el bloque mujiquista.
Vázquez sorteó con la ayuda de Venezuela la crisis de la industria láctea pero al poco tiempo enfrentó la intención de la bancada de legisladores oficialistas de recortar el presupuesto del Sistema Nacional de Cuidados, algo que había presentado como el buque insignia de su segunda administración.
Mientras la inflación se ubicó en 9,14% en el último registro y los analistas prevén que siga creciendo, el gobierno descartó en el Presupuesto cumplir con la meta de alcanzar el 5% en 18 meses. En la educación, el Ejecutivo insiste en llevar adelante una reforma pero hasta ahora lo que más salió a luz fueron conflictos docentes y cortocircuitos entre el mentor de los cambios y subsecretario de Educación, Fernando Filgueira, y el presidente de la Administración Nacional de Educación Pública, Wilson Netto.