Gerardo Sofovich fue uno de los reyes de la televisión argentina, una influencia que se hizo sentir también de este lado del Río de la Plata. Con su labor sobre todo como productor y conductor generó algunos de los programas más populares de las últimas décadas, además de ser el impulsor de las figuras mediáticas más reconocidas de la pantalla chica, una larga lista que incluye a Susana Giménez y Alberto Olmedo.
Su fallecimiento a los 77 años ocurrido en la madrugada de ayer, a causa de una hemorragia interna, fue una consecuencia de sus años como fumador, un vicio que ya le había generado un problema cardíaco que lo tuvo internado el año pasado y que ahora había resurgido.
“El tabaco es una cosa muy especial. Uno equivocadamente o tratando de disimular su torpeza lo trata como un amigo más: es irracional”, había dicho en una entrevista en diciembre último en la que había admitido “coquetear con la muerte”.
“No le tengo miedo a la muerte, me gradué de ateo y eso te da otra realidad”, dijo en esa ocasión.
Descrito por sus colegas como obsesivo y riguroso en su trabajo, había forjado su carácter en una infancia difícil.
A los 7 años había sufrido un accidente por el que había perdido una pierna, cuando lo arrolló un tranvía, y desde entonces llevaba una prótesis ortopédica. “Pese al grave accidente que tuve, hice la carrera que hice, nunca quise dar lástima”, dijo alguna vez sobre el tema del que rechazaba hablar en público.
Creador de éxitos
Considerado uno de las mayores creadores argentinos de programas de entretenimientos, fue el promotor de éxitos notables de cine y televisión que batieron récords de taquilla como Operación Ja Ja y Polémica en el bar, ciclo en el que eventualmente también fue uno de los conductores.
Sus producciones en televisión promovieron a primeras figuras como la inolvidable dupla de humoristas compuesta por Alberto Olmedo y Jorge Porcel o a las vedetes Susana Giménez y Moria Casán, entre un sinnúmero de actores.
En el cine fue director de películas humorísticas como Johny Tolengo, el majestuoso, protagonizada por Juan Carlos Calabró, y de tono picaresco, entre ellas Los caballeros de la cama redonda y Los doctores las prefieren desnudas.
También fue productor y director teatral, y estuvo al frente de rutilantes éxitos de taquilla del teatro de revistas.
Con su hermano Hugo –fallecido en 2003– conformaron una exitosa dupla de guionistas que dieron vida a personajes que explotaban con humor la idiosincrasia de los argentinos y sobre todo de los porteños, construyendo éxitos memorables.
Como conductor estuvo al frente de programas de entretenimiento como La noche del domingo, que comenzó a emitirse en 1987 y uno de cuyos pasajes más memorables involucraba a Sofovich jugando al jenga con invitados destacados del mundo del espectáculo.
También condujo varios programas de concursos a lo largo de su carrera. En 2012 inició un ciclo en Crónica TV llamado , donde repasaba los puntos altos de su carrera en televisión.
Pero su trabajo no estuvo lejos del escándalo. En 1992 fue nombrado interventor del canal estatal (Canal 7), durante la primera presidencia de Carlos Menem. Ese cargo en la gestión pública le valió un proceso judicial por administración fraudulenta en una causa que investigó las pérdidas por US$ 70 millones en un año que registró el canal bajo su gestión, pero de la que terminó sobreseído.