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El taller mecánico de Filadelfia manejado por mujeres

Su fundadora, Patrice Banks asegura que el lugar ayuda a poner fin a los estereotipos que han enfrentado en sus carreras

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20 de agosto de 2018 a las 18:13

"Quería crear una empresa en la que las mujeres se sintieran bienvenidas y emancipadas", cuenta sonriendo Patrice Banks, fundadora del taller mecánico Girls Auto Clinic, en la ciudad Filadelfia, Estados Unidos.

Visto de afuera, este taller se parece a cualquier otro, pero en su interior hay un solo hombre y nueve mujeres más, apodadas las "She-canics". "¿Hay algo más importante en estos momentos que la emancipación de las mujeres?", se pregunta.

Este taller llama la atención porque la mayoría de sus trabajadores son mujeres, en el rubro de la mecánica que es ampliamente dominado por los hombres. "Trabajaba en la industria automovilística, pero detesté todas mis experiencias profesionales", explica la fundadora del taller, Patrice Banks. "Tenía la impresión de que si un hombre no me acompañaba cuando iba al mecánico por algún problema con mi auto me estafaban", dice.

Según estadísticas del Departamento de Transportes, en Estados Unidos el número de mujeres y de hombres que conducen vehículos es parejo, pero apenas el 3% de los puestos de trabajo en mecánica automovilística son ocupados por personal femenino.

Con el trasfondo de una música de rock, Sue Sweeney, la mujer que comanda el equipo con una bandana en la frente, inspecciona un automóvil ayudada por otra mecánica que le pasa las herramientas. En el local vecino al taller, hay un salón de manicura muy frecuentado por la clientela de Girls Auto Clinic, mayoritariamente femenina.

Banks trabajaba en un laboratorio de ingeniería hasta el 2012, cuando tenía 31 años de edad y decidió trabajar como mecánica. En un principio, planeó montar un taller reservado a mujeres que funcionara una vez por mes. Pero resultó tan exitoso que rápidamente el proyecto se modificó y recientemente lanzó una campaña de financiamiento participativo para abrir cinco nuevos talleres de aquí a 2020.

"Puedo venir aquí vestida como quiero, ser yo misma y nadie va a observarme ni decirme si tengo un aspecto suficientemente femenino o demasiado masculino", explica Sue Sweeney, que durante 23 de sus 42 años trabajó en un medio en el cual debió padecer todos los clichés imaginables. Un excolega le dijo un día que debía "estar descalza y embarazada en la cocina" y no en un taller mecánico.

A pesar de las bromas y el sarcasmo, Banks nunca se desanimó y decidió continuar con el proyecto. También espera capitalizar el éxito de su taller en Upper Darby, Pensilvania, para abrir una franquicia a nivel nacional que funcione como una empresa de referencia. La iniciativa no nació sólo para luchar contra los prejuicios sexistas. También se mueve con una lógica económica.

"Una empresa cuya propietaria es una mujer, administrada por mujeres y con empleadas bien entrenadas me parece una buena idea", observa Arthur Wheaton, profesor en la Universidad Cornell, especializado en este sector industrial. "Ciertamente, hay espacio para el crecimiento en el sector de la reparación de automóviles en función de que cada vez más personas apuntan a empleos calificados", dice.

Banks considera que lo más importante en estos momentos es la emancipación de las mujeres. "La gente espera iniciativas como esta. Llegó el momento", dijo.

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