Una botella de plástico, agua y un poco de cloro. Es todo lo que se necesita para que miles de personas puedan tener luz en sus casas. Parece una idea sencilla, pero este invento está revolucionando el mundo, informó BBC Mundo. Las lámparas-botella ya se encuentran en 140 mil hogares en 15 países y se calcula que para principios del año que viene un millón de personas podrán disfrutar de esta iluminación. Además de ser gratis, no conlleva riesgos como otros métodos que son utilizados por personas de bajos recursos, como el querosén.
El Thomas Edison de los pobres
El mecánico brasileño Alfredo Moser ideó una lámpara con agua y cloro que ilumina a miles de hogares