La cantidad de personas en situación de pobreza siguieron cayendo en 2013, acumulando nueve años consecutivos a la baja. En tanto, la indigencia lleva tres años en niveles mínimos desde que existen registros comparables.
Según datos divulgados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), 11,5% de los uruguayos se encontraba en situación de pobreza durante 2013, con una reducción de 0,9 puntos porcentuales en relación a 2012. Eso implica que, en términos netos, 29.000 uruguayos salieron de la pobreza en 2013. Durante los últimos nueve años, la pobreza se redujo sustancialmente, desde un registro de 39,9% en 2004.
La medición entiende que una persona se encuentra en situación de pobreza cuando forma parte de un hogar cuyos ingresos no alcanzan para satisfacer mínimamente las necesidades básicas de sus integrantes. En el caso extremo, la tasa de indigencia mide la falta de recursos para satisfacer al menos las necesidades básicas alimenticias de la población.
Los niveles de indigencia han bajado desde 2007 –año en que se situaba en 3,2%– para mantenerse estable en 0,5% desde 2011.
El estudio del INE constata que son los niños los más afectados por la pobreza en todas las áreas geográficas del territorio nacional. En el caso de los niños menores de seis años, la pobreza alcanza a 22,6% de la población.
De acuerdo a las áreas geográficas, se verifica una proporción mayor de personas bajo la línea de pobreza en Montevideo (15,7%). En cambio, el interior rural del país presenta una incidencia menor (3%).
A su vez, los hogares con jefatura femenina presentan mayor nivel, tanto de pobreza como de indigencia, que los hogares encabezados por hombres. Teniendo en cuenta la ascendencia étnico-racial, la población afrodescendiente es la que continúa registrando mayores niveles de pobreza. En 2006, 55,4% de la población de ascendencia afro era pobre, y ese registro cayó a 25,2% durante el último año.