En una votación secreta, 189 miembros de los 191 que integran la Asamblea General depositaron su papeleta para elegir a estos cinco nuevos miembros no permanentes para el mandato 2005-2007.
El resultado de la elección no causó sorpresa, puesto que se presentaron cinco candidatos para ocupar cinco asientos que quedarán vacantes a partir del próximo 31 de diciembre.
Todos estos países desempeñaron un papel crucial durante las discusiones previas e infructuosas que lideraron a la invasión unilateral de Irak por parte de EEUU el 20 de marzo de 2003.
Pese a que en años anteriores se han producido rivalidades entre los candidatos de un mismo grupo, en las elecciones de este año las candidaturas han sido consensuadas anteriormente.
Antes de la votación, el embajador eritreo en la ONU, Ahmed Tahir Baduri, tomó la palabra para anunciar públicamente que su país se retiraba de la contienda en una muestra de "sentido de responsabilidad y de solidaridad africana".
Por grupos regionales, Tanzania sustituirá a Angola, mientras que Argentina ocupará el lugar de Chile, Dinamarca el de Alemania, Grecia el de España y Japón reemplazará a Pakistán.
El gobierno de Japón, junto al de Alemania, India y Brasil establecieron en septiembre pasado una alianza, que se conoce ya con el nombre del G-4, para apoyarse mutuamente en sus candidaturas y promover su entrada como miembros permanentes en el Consejo de Seguridad.
No obstante, existen grandes diferencias entre los países en cuanto al número de nuevos miembros permanentes o no permanentes en que debería expandirse este órgano de decisión de la ONU y si los permanentes deberían tener derecho a veto.
En la última categoría, Argelia, Benin, Brasil, Filipinas y Rumanía continuarán su mandato hasta finales del 2006, mientras que los recién elegidos, Argentina, Dinamarca, Grecia, Japón y Tanzania, formarán parte del órgano hasta el 31 de diciembre del 2007.