Por Richard Waters y Hannah Murphy
Elon Musk: un nuevo tipo de barón de los medios de comunicación irrumpe en Twitter
El jefe de Tesla gana una voz influyente en una plataforma que ha contribuido a definir su marca disruptiva
El jefe de Tesla gana una voz influyente en una plataforma que ha contribuido a definir su marca disruptiva
Por Richard Waters y Hannah Murphy
Los multimillonarios de la tecnología ya han utilizado su riqueza para dejar huella en el negocio de las noticias. Entre ellos se encuentran Jeff Bezos, de Amazon, propietario del Washington Post, y Marc Benioff, de Salesforce, quien, junto a su esposa, adquirió Time en 2018.
Sin embargo, nadie lo hace como Elon Musk. El director ejecutivo de Tesla y SpaceX, quien durante mucho tiempo ha sido una de las voces más fuertes en Twitter, se ha convertido esta semana en el mayor accionista y nuevo miembro de la junta directiva de la red social, lo cual lo ha llevado a ocupar una posición influyente en una de las fuentes de noticias más vistas del mundo.
Aunque Twitter es más una plataforma tecnológica que un producto editorial único, es probable que la posición especial de Musk le proporcione algo de la influencia asociada a los "barones de la prensa tradicional, ya sea en tinta o en bits", dijo Jeff Jarvis, profesor asociado de periodismo de la City University de Nueva York.
La intervención de Musk en los nuevos medios de comunicación tiene un aspecto adicional. Con 80.6 millones de seguidores, se ha convertido en una parte importante del mecanismo que impulsa la participación en Twitter, algo clave para la perspectiva que Wall Street tiene sobre la compañía. A cambio, ha utilizado su posición como principal estrella empresarial del sitio para emprender venganzas personales, promover sus compañías e ideas tecnológicas y — conforme sus intereses empresariales se han extendido — impulsar una agenda cada vez más política.
Para Twitter y Musk, esto ha creado una estrecha alineación de intereses en torno a la participación en la plataforma. Según los analistas financieros y los expertos en redes sociales que han seguido a la compañía, es una cuestión no resuelta si eso será saludable a largo plazo para la calidad del discurso, o para la riqueza de los accionistas.
El repunte del 30 por ciento en el precio de las acciones de Twitter desde que se conoció la noticia de la inversión del 9.2 por ciento de Musk el lunes apuntó a una esperanza precipitada de que su llegada supondría un avance en algunos de los eternos problemas que han frenado al sitio de medios sociales. Entre ellos, su lento ritmo de desarrollo de productos y su incapacidad para llegar a una mayor audiencia global.
Las habilidades tecnológicas de Musk y su fuerte "intuición" para los productos — junto con el puro dinamismo que ha sido una característica de sus propias compañías — podrían convertirlo en un catalizador del cambio, dijo Brent Thill, analista de Jefferies.
En una señal de que Musk ya podría estar teniendo un impacto, Twitter reveló a última hora del martes que pronto comenzaría a probar un botón de "editar" para permitirles a los usuarios modificar sus tweets, algo que Musk ha promovido, aunque la compañía dijo que la idea había estado en desarrollo durante un tiempo.
Según exempleados de Twitter, años de acalorado debate interno no han logrado resolver la cuestión, que ha suscitado profundas divisiones tanto por razones técnicas como éticas. Musk "se paró en medio de la oficina, en sentido figurado, y dijo 'esto es lo que más los va a enojar'", dijo un antiguo empleado.
Es probable que la insistente presencia de Musk represente un reto adicional para Parag Agrawal, el recientemente nombrado jefe de Twitter. Ya está trabajando bajo la estrecha vigilancia de Elliott Management, un inversionista activista. Otro poderoso inversionista, Egon Durban, de Silver Lake, se incorporó a la junta directiva después de haber invertido US$1 mil millones hace dos años.
Musk siempre ha hecho gala de ser una presencia altamente disruptiva en cualquier compañía en la que participa. Y viene con un conjunto de puntos de vista fuertemente arraigados y tecnocráticos que le han traído muchos críticos. En palabras de un empleado común y corriente de Twitter, que expresa el tipo de reacción fuerte que provoca el multimillonario: "Es un lunático. No lo queremos aquí".
El director general de Tesla y SpaceX tiene una larga lista de polémicas en torno a Twitter. "Ha utilizado a Twitter en formas que lo han metido en problemas con el gobierno; lo ha utilizado para atacar a periodistas", dijo Jarvis.
Entre los resultados de los tuits más desacertados de Musk: un acuerdo con los reguladores que lo llevó a renunciar a la presidencia de Tesla, y un caso de difamación de alto perfil sobre si había acusado a alguien de pedofilia (Musk ganó un veredicto del jurado en el caso).
También ha utilizado el servicio para impulsar una agenda política. Esto ha incluido críticas a los reguladores y a los gobiernos, especialmente a la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU. Cuando California insistió en que Tesla cerrara una planta de automóviles debido a la pandemia de Covid-19, Musk recurrió a Twitter para denunciar la medida como "fascista", pero luego guardó un notable silencio cuando la planta del fabricante de automóviles en Shanghái fue cerrada en circunstancias similares a finales del mes pasado.
Las organizaciones de noticias tradicionales tienen desde hace tiempo normas claras sobre cómo mantener la independencia editorial, dijo Anupam Chander, profesor de regulación global de Internet de la Universidad de Georgetown. Por el contrario, no hay forma de saber si "Elon Musk o cualquier otro multimillonario está intentando injustamente ejercer el control sobre las grandes plataformas de expresión del momento".
Musk ha presionado a Twitter para que flexibilice sus políticas de moderación de contenidos y abandone las restricciones sobre lo que la gente puede decir en su servicio, en aras de devolverle la "libertad de expresión" que predominaba en sus inicios. La posición de Musk como miembro de la junta administrativa, mayor accionista y voz más fuerte en Twitter podría ayudar a empujar a la compañía hacia la relajación de sus políticas de contenido, afirman muchos observadores.
Según Chander, eso podría incluir la revocación del veto de por vida de Twitter a Donald Trump, algo que se ha convertido "ciertamente en una posibilidad" conforme "los valores libertarios que están siempre omnipresente en Internet" ganan un defensor en la sala de juntas de Twitter.
Semejantes cambios en la política podrían crear el tipo de polémica que impulsa la participación a corto plazo, con el riesgo de revertir los avances logrados en la lucha contra el acoso y la desinformación y, en última instancia, perjudicar al servicio, dijo Jarvis.
Imponerle a la compañía un enfoque más "absolutista" hacia la libertad de expresión también podría ser perjudicial para sus resultados financieros, según analistas como Brian Wieser, presidente mundial de inteligencia empresarial del grupo publicitario GroupM. "A los grandes anunciantes no les gustan los ambientes tóxicos".