A pesar de la aceleración en el número de obras finalizadas que tuvo lugar en el último año, hay todavía una importante distancia entre los proyectos que se aprueban dentro del marco normativo que prevé exoneraciones impositivas y los que efectivamente se terminan.
Solo en el año 2012 –el primer año posterior a la reglamentación de la ley– se aprobaron proyectos que implicaban la construcción de 2.609 viviendas, y 9.566 adicionales se aprobaron desde entonces. Hasta el cierre de este año se terminaron de construir en total 2.867, lo que representa 23% de las viviendas previstas en los proyectos aprobados entre finales de 2011 y de 2015.
Según señala la ANV en su publicación periódica sobre la evolución de las obras amparadas en el régimen, de las 10.396 soluciones habitacionales aprobadas que todavía no finalizaron sus obras, 40% aún no las iniciaron.
En aumento
Las perspectivas para el régimen de viviendas de interés social son auspiciosas si se tiene en cuenta la evolución en el último año del número de viviendas involucrados en los proyectos aprobados por la ANV para su exoneración impositiva.
Los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador muestran que hubo un incremento de 5,8% en el número de viviendas aprobadas con relación a 2014. Ese ritmo de crecimiento fue incluso más acelerado que en el año anterior, cuando la expansión fue de 4,6%.
Con 3.358 viviendas aprobadas, 2015 fue el año de mayor aprobación y un tercero consecutivo de crecimiento, lo que implica que la vivienda de interés social seguirá siendo en los próximos años un motor que compense –aunque muy parcialmente– el mal desempeño de la construcción entre los sectores de actividad. La construcción en su conjunto acumulaba siete trimestres consecutivos de caída interanual a setiembre del año pasado –último dato disponible–.
Más concentrados en la capital
En los últimos años, los inmuebles aprobados para su construcción dentro del régimen de vivienda de interés social han tendido a concentrarse en Montevideo. Mientras que en 2012, el 58% de las soluciones habitacionales aprobadas por la Agencia Nacional de Viviendas (ANV) tenían prevista su construcción en la capital del país. Ese ratio trepó hasta 79% durante 2015. Eso se debió principalmente a una fuerte caída de la participación de Maldonado como destino de la vivienda de interés social, pasando de representar 34% en 2012 a apenas 7% en el último año. En el caso de Canelones, pasó de 3% a 2% del total de viviendas. Durazno, Artigas y Tacuarembó ganaron peso en el último año.