El esqueleto de una mujer joven hallado por arqueólogos en la zona de "La Arcillosa", en la provincia austral argentina de Tierra del Fuego, tiene 5.200 años, según los primeros exámenes de radiocarbono que deberán ser ratificados ahora por análisis de ADN.
En febrero pasado, el científico Gustavo Bujolesky recorría la zona arqueológica en la que trabaja desde hace más de dos años con un grupo de colegas españoles y notaron que de la tierra "brotaba" lo que parecía ser un cráneo humano.
Los expertos realizaron estudios de radiocarbono en Buenos Aires tanto de los restos óseos como de algunas valvas de mejillón que se encontraron cerca de ellos y estimaron que tenían una antigüedad de 5.200 años.