El endeudamiento bancario de las empresas y las familias uruguayas con el sistema local volvió a aumentar en 2013. Si bien alcanzó los niveles más altos registrados en la última década, todavía se encuentran bajos desde una perspectiva histórica, muy lejanos a los valores previos a la crisis de 2002.
Según los cálculos realizados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador, con base en información de Cuentas Nacionales y de la Superintendencia de Servicios Financieros del Banco Central, el crédito vigente contraído por las familias y empresas uruguayas alcanzó el equivalente a 26,2% del Producto Interno Bruto (PIB).
De esa manera, el nivel de endeudamiento con la plaza financiera local aumentó una décima de punto porcentual respecto al año anterior, en una tercera suba consecutiva en la cual el crecimiento del crédito otorgado por los bancos al sector privado fue más dinámico que la actividad económica en su conjunto. De hecho, el nivel actual es el más alto desde el año 2003.
Si bien la economía uruguaya creció 4,4% medida en pesos constantes –es decir, dejando a un lado la suba de los precios y la variación en el tipo de cambio–, en dólares corrientes el aumento de la actividad fue de 11,4%. En ese mismo período, el crédito vigente aumentó 12,1%, hasta US$ 14.610,6 millones. Más allá de que en 2010 el nivel de endeudamiento de los uruguayos mostró una importante caída, desde 25,7% del PIB en 2009 a 23,3% el año siguiente, la tendencia de los últimos siete años fue al aumento de la relación entre el crédito y el tamaño de la economía. El mínimo tuvo lugar en 2006, cuando el endeudamiento alcanzaba únicamente a 19% del Producto Interno Bruto. Conforme el crecimiento de la economía se encauzó, y las empresas y familias recuperaron la confianza en su porvenir financiero, la deuda privada comenzó a crecer, financiando el consumo y la inversión.
Sin embargo, los niveles actuales están muy por debajo de los niveles anteriores a la crisis de 2002. Entre 1998 y el año anterior a la debacle bancaria, el nivel de endeudamiento se ubicó entre 39,5% y 43,6% del PIB.
Industria acompañó
El endeudamiento financiero de la industria uruguaya al cierre del 2013 ascendió a US$ 2.341 millones y superó el récord registrado en 2012 de US$ 2.185, según un indicador que divulgó la Cámara de Industrias (CIU) esta semana.
El pasivo financiero de la industria representó el 37% del PIB industrial en 2013, ratio similar al de los últimos años, y bastante por debajo del 45% que se alcanzó en 2007 que fue el máximo desde la crisis de 2002. A diciembre de 2013, considerando únicamente el sistema financiero bancario, la industria manufacturera representó el 16% del crédito bruto total a residentes del sector privado. “Se observa una tendencia estable en la participación desde el segundo semestre de 2009, ubicándose en niveles históricamente bajos”, resalta el indicador.
La morosidad se redujo levemente en el último semestre de 2013 respecto al anterior, con un comportamiento heterogéneo entre las agrupaciones. El principal sector responsable de la disminución fue textil, vestimenta y cuero, cuyos créditos en mora pasó de US$ 14,9 millones a aproximadamente US$ 800 mil. Sin embargo, esta reducción fue compensada por el aumento de la morosidad de madera, papel e imprentas, que pasó de US$ 3,1 millones a US$ 18 millones.
Precisamente, pese a algunos desafíos para ganar eficiencia y rentabilidad, los bancos privados son optimistas en que en el correr de este año el crédito continuará creciendo por encima de la economía en una tasa que rondará el 10%, según había estimado a El Observador el gerente general del Nuevo Banco Comercial, Horacio Correge. Respecto al comportamiento del consumo, el ejecutivo considero que seguirá aumentando a “tasas más moderadas” que años anteriores, ya que comienza a apreciar que el “endeudamiento más significativo” se da en las familias, por lo que hay que tomar más recaudos a la hora de apostar a ese segmento. De todas formas, el Comercial como otras instituciones consultadas por El Observador (Santander, Itaú y BBVA), esperan que otros sectores muestran un dinamismo importante en el correr de este año como el caso del agro, inmuebles, pymes, comercio y servicios, así como distintos proyectos de infraestructura que está previsto se ejecuten.