Estados Unidos decidió restringir las compras chinas de ciertos chips semiconductores fabricados con tecnología y procesos norteamericanos en un esfuerzo por retrasar el progreso tecnológico y militar de Beijing.
A tales fines, El Departamento de Comercio de Estados Unidos está introduciendo nuevos controles que restringirían la exportación de chips utilizados en supercomputación. Según un comunicado emitido este viernes, también están revisando los criterios para la venta de equipos semiconductores.
El objetivo es mantener las "tecnologías sensibles con aplicaciones militares" alejadas de los servicios militares, de inteligencia y de seguridad de China, dijo Alan Estévez, funcionario del Departamento de Comercio.
La decisión recuerda las medidas estadounidenses para hacer retroceder a los competidores durante la Guerra Fría y se estima que podría hacer mella significativamente en los avances tecnológicos y militares de China.
Las medidas surgieron en un intento por proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y los intereses de la política exterior, dijo Alan Estévez.
Estados Unidos argumenta que los chips se pueden usar para crear sistemas militares avanzados que incluyen armas de destrucción masiva, o que China podría utilizarlos con fines poco éticos.
La medida se produce en medio de crecientes tensiones entre ambos países. La fabricación y exportación de semiconductores siempre ha estado en el centro de su contienda tecnológica. Este verano, la administración Biden aprobó una ley que destina US$ 280 mil millones para impulsar la industria de semiconductores de Estados Unidos.
China también ha invertido recursos en el mismo sector. Sin embargo, aún no es capaz de producir sus propios chips de alta gama para dispositivos informáticos avanzados.
El sábado, Beijing dijo que las restricciones equivalen a un abuso de las medidas comerciales y apuntan a reforzar la "hegemonía tecnológica" de Estados Unidos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Mao Ning, advirtió que la medida perjudicaría a las empresas estadounidenses junto con las chinas.
Es probable que la efectividad de las últimas restricciones de Estados Unidos sobre las compras tecnológicas de China dependa de la respuesta de los aliados de Washington.
Altos funcionarios del gobierno de Biden reconocieron en una sesión informativa el jueves que aún tenían que obtener promesas sólidas de los aliados de que implementarían medidas similares.
"Reconocemos que los controles unilaterales que estamos implementando perderán efectividad con el tiempo si otros países no se unen a nosotros", dijo un funcionario citado por la agencia de noticias Reuters. Y agregó que “corremos el riesgo de dañar el liderazgo tecnológico de Estados Unidos si los competidores extranjeros no están sujetos a controles similares".
El gigante chino fabricante de teléfonos Huawei ha estado bajo el fuego de Estados Unidos en los últimos años, que impide que los proveedores de redes domésticas le den acceso a las redes de próxima generación. También presionó por restricciones similares en otras partes del mundo, en un intento de reducir la popularidad global de la marca.
La compañía fue acusada de colusión con el gobierno chino en medio de temores de que el gobierno de Beijing use la tecnología de los teléfonos para espiar a sus dueños.