4 de enero 2024 - 5:01hs

Juan Isidro Ulloa Ramos trabajaba para la petrolera estatal argentina YPF cuando tuvo un accidente que lo dejó en estado vegetativo y diez años sin caminar. Cuando se recuperó no le quedó otra opción laboral que hacer lo que hizo desde niñocruzar la cordillera de Los Andes. Es así que desde 1990 encabeza expediciones por la zona. Y es él quien lleva a los turistas al lugar donde cayó el avión de los uruguayos.

"Hoy se transformó en una operadora de turismo. Gracias a Dios hoy día, casi con 70 años, estoy en una hermosa plenitud de vida. Gracias a la amistad surgida con Gustavo Zerbino que es uno de mis pilares, mi apoyo en todo", cuenta Ulloa en entrevista con El Observador.

A Zerbino, con quien luego Ulloa cruzó la cordillera en diferentes ocasiones, lo conoció cuando los sobrevivientes, sus hijos y sus nietos fueron a Los Andes para el documental La Sociedad de la Nieve, a partir de cuyas entrevistas se hizo el libro homónimo, que a su vez inspiró la película de ficción, también del mismo nombre, que será estrenada  este jueves en Netflix.

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"Nosotros ya estábamos arriba en el glaciar cuando ellos llegaron. Eran un montón. Fue muy emocionante porque ascendieron rezando el Ave María", recuerda.

Ulloa –oriundo de Malargüe, Mendoza– fue también quien se encargó del apoyo logístico y de realizar "una cancha ahí arriba" cuando Zerbino fue con Rugby Sin Fronteras a disputar simbólicamente "el partido que no se jugó" entre los Old Christian y los Old Boys de Chile.

Además de tener la confianza de Zerbino –que en entrevistas se refiere a él como "amigo"– Ulloa se encarga de liderar a turistas de España, Alemania, Israel, Canadá, Estados Unidos, México, Japón y, por supuesto, Uruguay, para que lleguen al lugar del accidente de 1972.

¿Cómo es la travesía?

La actividad se realiza generalmente entre diciembre y abril e incluye un cronograma de cinco días que comienza cuando las personas llegan a Malargüe, la ciudad mendocina a los pies de la cordillera que está al mismo tiempo a cientos de kilómetros del aeropuerto más cercano.

Los turistas tienen que aclimatarse en Malargüe porque allí ya se encuentran a 1500 metros de altura. Al otro día de hidratarse suben hasta un refugio a 2000 metros, desde donde continúa la travesía.

Cedida a El Observador Juan Isidro Ulloa Ramos en Los Andes

A caballo o haciendo trekking –a su elección– sortean un río y varios arroyos, hasta ascender a los 2500 metros donde tienen un campamento. Ahí pasan la noche.

Las personas pueden elegir en las carpas o al aire libre. Depende de la situación, algo imposible de prever. "En verano las noches pueden ser cálidas, suaves o pueden haber -10°, -12°, 18°C. Es inmanejable", explica Ulloa. Lo mismo con la cantidad de nieve. "Puede haber más, menos. Se maneja a su antojo".

Tras la primera noche en la cordillera, al tercer día, tras una nueva preparación de comida y agua, la delegación parte hacia la cruz y el memorial que dejaron los sobrevivientes. Suben hasta 2700 metros. En el trayecto hay un "reconocimiento geográfico" del lugar del impacto y se hace una "reseña histórica" de la Tragedia de los Andes. Además, se hace un homenaje a lo sucedido y se brinda un espacio de contemplación personal en el lugar. 

 

Luego bajan hasta el campamento y vuelven a dormir allí. Al otro día, en el desayuno se despiden del Valle de las Lágrimas, emprenden el regreso al refugio a 2000 metros y luego a la hostelería desde donde partieron inicialmente en Malargüe. En el camino pueden también bañarse en la Laguna del Atuel. El quinto día, tras el desayuno, se terminan las actividades. 

¿Qué se come?

Ulloa recomienda una semana antes de comenzar el viaje "hidratarse bien con dos litros de agua reales al día", es decir, agua más allá de la sopa, café o té. Esos dos litros hay que aumentarlos a dos y medio o tres una vez en la cordillera.

Respecto a las comidas, allí son en base a poca carne, principalmente hidratos de carbono. "Una vez cumplida la meta, al regreso, hacemos el habitual asado argentino y ahí ya comemos carne a las brasas", cuenta.

Ulloa recomienda una serie de prendas que las personas deben llevar para la expedición: calzas, varios pares de media de abrigo, pantalones amplios para cabalgar y caminar, campera de abrigo con capucha, campera o piloto impermeable, guantes, gorro, bolso de dormir (para -15° C), protector solar factor 60 (como mínimo), lentes con filtro UV.

 

Temas:

La Sociedad de la Nieve

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