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Fiscalía quiere ajustar programa de protección a los testigos en combate a narcos

El fiscal de Corte habló sobre una herramienta legal que existe y no es utilizada

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27 de mayo de 2018 a las 05:00

Encontrar un testigo que ayude a aclarar homicidios por ajustes de cuentas o sicariatos es una tarea cada vez más difícil en Uruguay. En este tipo de situaciones, lo que predomina entre los que estuvieron cerca es el temor a las represalias.

Por ser figuras claves a la hora de conseguir elementos probatorios que logren llevar a juicio a los causantes de este tipo de homicidios, la protección a los testigos es uno de los puntos en los que las fiscalías están "trabajando fuerte", según señaló en el Congreso de la Federación Rural el fiscal de Corte Jorge Díaz, tras hablar en un panel sobre seguridad.

Para esto se debe recurrir a una herramienta legal que, dijo Díaz, "existe" pero que "hasta el momento no se había utilizado". Sucede que, según Díaz, aplicar estas medidas requiere de "toda una infraestructura". Este es el caso de las necesidades de realojo para las personas de las que se necesitan testimonios. "La Ley está, pero necesitamos los recursos materiales", agregó.

En el artículo 8° de la Ley 18.494 aprobada en 2009 se sostiene que "los testigos, las víctimas cuando actúen como tales, los peritos y los colaboradores en los procesos de competencia de los Juzgados Letrados de Primera Instancia Especializados en Crimen Organizado podrán ser sometidos a medidas de protección cuando existan sospechas fundadas de que corre grave riesgo su vida o integridad física tanto de ellos como de sus familiares". Y luego se indican las ocho medidas de protección, entre las que están la protección física, la utilización de mecanismos que impidan la identificación visual del testigo por parte de terceros, la recepción de testimonios a través de tecnologías adecuadas, entre otras.

El combate a la inseguridad

Del panel sobre seguridad también formó parte el exministro del Interior y actual decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República, Juan Andrés Ramírez. Ramírez dijo que las cárceles son uno de los puntos en los que más se debe trabajar para combatir la inseguridad. "Las cárceles lo único que hacen es crear delito. Algunas son el infierno de Dante", dijo.

Contó que, por ejemplo, en algunas de las cárceles más importantes los presos tienen una "libertad interna absurda": "El carcelero cierra el piso y quedan los presos fuera de sus respectivas celdas", dijo, y agregó que no se clasifica a los presos ni se los premia o castiga según comportamientos.

Ramírez indicó que para mejorar el sistema carcelario "no se precisa de ningún esfuerzo técnico", y que la clave está en la "plata", es decir, en crear más cárceles para aliviar la actual aglomeración. El dinero también será necesario según el exministro para ingresar personal técnico que colabore con la Policía en el tratamiento de reclusos, como psicólogos, asistentes sociales, procuradores y médicos psiquiatras. "Hay que tomar medidas en serio. No puede ser que haya celulares en las cárceles o tráfico de drogas", señaló.

Otro de los puntos en los que hizo hincapié fue en la creación de una guardia nacional, de la que es impulsor. "Tenemos 14000 hombres en el ejército y una parte conoce el uso de armas. Se los puede adiestrar perfectamente para ser policías manteniendo la disciplina militar", agregó.

Pro su parte, el senador colorado Pedro Bordaberry habló en el panel sobre la evolución a nivel de seguridad en el país. Tras mencionar estadísticas relacionadas a la cantidad de homicidios, planteó cuáles son, según su percepción, las cinco líneas a seguir para combatir la inseguridad en Uruguay: Reformar el sistema carcelario; cambiar normas relacionadas a los homicidios y reincidencias; cambiar las direcciones de las investigaciones y las estrategias de combate al crimen; corregir los sectores de investigaciones y cambiar la gestión del Ministerio del Interior.

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