El Fondo Monetario Internacional (FMI) mantuvo la proyección de crecimiento económico de 2,8% de Uruguay para este año, pero redujo levemente la estimación para 2015 de 3% a 2,8% en un contexto de inflación mayor para este año (la previsión pasó de 8,3% a 8,8%) y el próximo (de 8% a 8,3%) según el informe Panorama económico mundial divulgado ayer en Washington y al comparar con el reporte anterior de abril. Esa previsión está en línea con el panorama de desmejora regional previsto por el organismo.
El FMI recortó las previsiones económicas para América Latina y el Caribe más que para ninguna otra región en el mundo, con expectativas de que este año sería el peor desde la crisis financiera y que el próximo haya una recuperación modesta. El FMI anticipa una expansión de 1,3% para la región este año, la más baja desde la contracción del 2009, y una recuperación modesta en el 2015 con un crecimiento de 2,2%.
La economía de Brasil sería el principal lastre con un avance de 0,3% este año y una recuperación moderada el próximo, a medida que se desvanece la incertidumbre electoral, pero la mayor economía de América Latina sigue rezagada respecto de México, que vería un crecimiento más acelerado tras una serie de reformas económicas, dijo el Fondo.
El organismo advirtió en su informe que las economías de América Latina deben embarcarse en reformas que mejoren la competitividad y dijo que para evitar años de crecimiento lento se deben eliminar las restricciones a la oferta. "Sin tales reformas, el crecimiento bien podrían seguir siendo una decepción cuando se le compara con las altas expectativas creadas por la década pasada (de gran expansión)", dijo el Fondo.
El Fondo destaca a México como un ejemplo de país que podría cosechar los beneficios de una reforma estructural en los próximos años. El presidente mexicano Enrique Peña Nieto ha tenido éxito en impulsar legislaciones para abrir los sectores de telecomunicaciones y energía.
En el corto plazo, la economía de la región podría verse perjudicada por una inversión más débil en China, un gran consumidor de materias primas, y por un alza en las tasas de interés en Estados Unidos que podría disminuir el atractivo de invertir en América Latina.
Las economías más castigadas de la región serían las de Venezuela y Argentina, que se contraerían este año y el próximo. El Producto Interno Bruto de Venezuela se contraería 3% en 2014 y 1% el 2015, mientras que en Argentina la caída sería de 1,7% y 1,5%
Brasil en la mira
De acuerdo a las proyecciones del FMI, México crecerá 2,4% en 2014 y 3,5% el 2015, pronósticos en general sin modificaciones desde su panorama de julio. Sin embargo, las cosas fueron diferentes para la mayor economía de América Latina. El organismo global redujo su proyección de crecimiento para Brasil en el 2015 en 0,6 punto porcentual a 1,4%, debido a una caída de las inversiones y a la moderación en el crecimiento del empleo y del crédito.
Cuatro años de crecimiento débil en Brasil dejaron a la economía del país en el centro de un debate político entre la actual mandataria, Dilma Rousseff, y el candidato preferido de los mercados, Aécio Neves. Ambos se medirán en la que se espera sea una apretada disputa por la elección presidencial el próximo 26 de octubre.
Por su parte, Neves ha dicho que no tiene miedo de reducir el gasto público y subir los precios de los combustibles para recuperar a los inversores que rechazan el intervencionismo del Gobierno de Rousseff. Los observadores del proceso electoral afirman que ninguno de los candidatos propone las reformas integrales que se necesitan para cambiar el pesado sistema de seguridad social del país y la pesada burocracia. Las siguientes son las previsiones para varias economías de la región según el Panorama Económico Mundial de octubre del Fondo Monetario Internacional.