El inesperado fracaso anoche de un compromiso de última hora en la Organización Mundial del Comercio (OMC) para permitir a los países en desarrollo importar genéricos a precios asequibles ensombrece aún más las perspectivas de la próxima reunión ministerial de setiembre en Cancún (México).
"Voy a tener que seguir haciendo consultas. Necesito tiempo ya que se han planteado diferencias de interpretación. Es preciso reconciliar todos esos elementos para que tengamos finalmente un buen acuerdo", explicó a EFE el diplomático uruguayo, que se vio obligado a suspender hasta nuevo aviso la reunión del Consejo General, última antes de Cancún.
Algunas otras delegaciones, como la de Venezuela, habían hecho saber a EFE antes de la reunión que tenían dificultades con la Declaración del presidente, negociada por Estados Unidos, Brasil, la India, Sudáfrica y Kenia, y presentada ayer mismo al resto de los 146 países de la OMC.
Filipinas objetó también a varios puntos del compromiso, destinado a dar seguridades a la industria farmacéutica, sobre todo de Estados Unidos, de que los países harían lo necesario para evitar que los genéricos importados por un país en desarrollo carente de capacidad de producción propia pudiesen terminar en terceros mercados.
Algunos países objetan a la parte que especifica que el sistema que se establezca deberá utilizarse "de buena fe para proteger la salud pública", y en ningún caso para "perseguir objetivos de política industrial o comercial".Así, por ejemplo, Filipinas no quiere verse con las manos atadas por ese instrumento a la hora de recurrir a un programa de salud nacional destinado a rebajar los precios de las medicinas en beneficio de los sectores más desfavorecidos de la población.
Filipinas, al igual que otras naciones en desarrollo, no está de acuerdo tampoco con que sea el consejo de propiedad intelectual de la OMC, como se señala en el compromiso, quien decida si un país carece de capacidad farmacéutica y puede por tanto importar genéricos producidos al margen de una patente de otro.
Algunos países en desarrollo coinciden además con las ONG como Oxfam o Médicos sin Fronteras en denunciar los costes suplementarios que, en su opinión, entraña la obligación de establecer salvaguardas en forma de un empaquetado especial para evitar la desviación de los fármacos a terceros mercados.
(EFE)