Entre decenas de grupos nacionales y departamentales que le están pidiendo al Frente Amplio votar bajo su ala en 2024, hay dos que hacen ruido en la coalición de izquierdas y trascienden al tradicional procedimiento administrativo de cada elección.
Las fricciones, reconocidas en conversaciones informales, tomaron forma en la orgánica frenteamplista con el planteo de las bases para "discutir" e "intercambiar" sobre la posible autorización de uso del lema al Frente Artiguista Democrático Avanzado (FADA) y a la lista 906, esta última encabezada por el empresario Gustavo Torena, más conocido como "Pato Celeste".
El pedido transmitido en la última reunión de la Comisión de Alianzas supone que las bases frenteamplistas –en especial a instancias de algunas coordinadoras de Montevideo– bajen a la estructura la discusión sobre si "están de acuerdo o no en avalar a estos grupos" para las internas, según reconstruyó El Observador.
El grupo de trabajo creado por Fernando Pereira y coordinado por el secretario político del Frente, Daniel Mariño, deberá elaborar en las próximas semanas un informe para la Mesa Política. Dirigentes al tanto de la normativa indicaron a El Observador que, de haber cumplido con los requisitos –como la presentación de un determinado número de firmas– y no infringir otras normas –como usar el mismo nombre que sectores ya vigentes–, no debería haber impedimento para autorizar el uso del lema.
El planteo de estos grupos en que conviven todas las sensibilidades de la izquierda pone de manifiesto la especial inquietud que concierne a los sectores del Frente con mayor incidencia en las bases: el Partido Comunista y el MPP.
El FADA
Los comunistas mantienen roces con el FADA, uno de los grupos cuyo ingreso está cuestionado desde hace años. Esa agrupación encabezada por Marcelo Sánchez, Sebastián Denes y Patricia Barboza nació a comienzos de siglo como una escisión de la Unión de la Juventud Comunista (UJC), para pasar a autoproclamarse como el Nuevo Partido Comunista (NPC).
Su líder llegó a estar preso siete años atrás por la muerte de un joven que participaba en un campamento de la agrupación en Punta Espinillo en 2014, cuyos restos óseos serían encontrados años después. Sánchez y otros implicados fueron excarcelados en 2018 por la jueza Ana Claudia Ruibal ante la falta de pruebas, según consignó entonces La Diaria.
Los referentes del ex NPC han intentado con los años el ingreso formal al Frente y han llegado a integrar otras listas, aunque privados de acceder a la fuerza política. Esta vez las bases deberán pronunciarse a sabiendas de que la nueva denominación de la agrupación, ahora conocida como FADA, no implica el uso de simbologías ni incluso el propio nombre del histórico Partido Comunista.
El Pato Celeste
Por su parte, las tensiones con la lista 906 proceden en especial al rechazo de algunos militantes hacia Torena y sus métodos. El Pato Celeste reunió a varios artistas de la música tropical, como Yesty Prieto, Rolando Paz y Martín Quiroga, para retomar la nómina con la que ya había comparecido en las elecciones de 2014 y candidatearse ahora a diputado por Montevideo.
Ese "Espacio Celeste", otrora aliado del mujiquismo con figuras del carnaval y del fútbol, apuesta a recorrer los barrios de Montevideo con toques de plena y en ocasiones conceder favores a los vecinos necesitados, desde cavar una cuneta en Casabó a repartir canastas de navidad. "Vamos ahí donde el FA perdió votos con Manini", suelde decir Torena.
Foto: Leonardo Carreño.
Fernando Pereira, presidente del Frente Amplio
Tanto el FADA como el Espacio Celeste mantuvieron reuniones a fines del año pasado con el presidente del Frente Amplio en la Huella de Seregni. Fernando Pereira destacó en una publicación a los cantantes de la música tropical que "visitan todos los barrios, hablan con la gente que está pasando mal y que encuentra en la música momentos de felicidad diarios".
Pereira anunció ese día que la 906 presentaría todos los requisitos formales para ingresar al Frente y agradeció su "aporte".
Fragmentación y grupos de afuera
El Frente Amplio aprobó en un Plenario de setiembre del año pasado que comparezcan con su nombre grupos que no pertenecen a la estructura, siempre y cuando sus representantes acuerden quedar alcanzados "por los mecanismos de decisión" partidarios y respeten la "unidad de acción". También abrió las puertas a aliados que no necesariamente estén afiliados a la fuerza política.
En el malestar de algunas coordinadoras de las bases también subyace la "fragmentación" de la coalición de izquierda, señalada varias veces durante el proceso de autocrítica tras perder el gobierno. La izquierda escribió en uno de sus congresos: "La enorme cantidad de listas (...) es un problema político. Es difícil pensar que en Montevideo existan 66 formas diferentes de concebir al FA. Estamos frente a una fragmentación que no responde a diferencias ideológicas, sino a intereses personales y electorales".