Los cuestionamientos que en los últimos meses han cobrado mayor fuerza sobre el funcionamiento y perspectiva del Mercosur de alguna manera son "funcionales" a la estrategia que planteó la administración de Tabaré Vázquez desde que asumió al gobierno. El canciller Rodolfo Nin Novoa y su equipo han marcado una impronta clara que promueve un "sinceramiento" sobre la marcha interna y externa del bloque que languidece con magros avances tras 24 años de actividad. El ministro de Economía, Danilo Astori, tampoco ha escatimado críticas sobre el funcionamiento del bloque y la necesidad que tiene una economía pequeña como la uruguaya de mejorar el acceso a los mercados.
Frustrado planteo brasileño pone en debate el rumbo del Mercosur
Uruguay lidera una política de "sinceramiento" para sacudir la modorra en materia comercial