11 de marzo de 2014 21:47 hs

Ayer a la mañana, la bancada de Diputados del Frente Amplio era un hervidero. Puertas adentro los legisladores decidían qué hacer con la modificación que introdujeron los senadores oficialistas al proyecto que establece la responsabilidad penal empresarial cuando no se cumplan las medidas de seguridad o haya riesgo de accidente. Se pusieron firmes y no aceptaron cambios para suavizar la iniciativa. La firmeza fue tal que horas después los senadores frentistas dieron marcha atrás y cambiaron una posición que habían ratificado 24 horas antes.

Ahora el proyecto se votará el martes 18 tal como vino de Diputados y se convertirá en ley. El PIT-CNT y el gremio de la construcción (Sunca) festejaron. A nivel político, los comunistas, Constanza Moreira y el Partido por la Victoria del Pueblo impusieron su pensamiento. Para ello incidió que el Movimiento de Participación Popular se diera vuelta.

Movida
Las reuniones se sucedían ayer en la bancada de Diputados de izquierda y ante la falta de acuerdo volvían al Plenario –donde se discutiría la bancarización–, a pedir cuartos intermedio y ganar tiempo. Los legisladores volvían y la puerta se cerraba.

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Sobre el mediodía el senador Enrique Rubio fue a la bancada de Diputados a explicar que no estaban los votos para apoyar el proyecto tal como salió de Diputados. El voto de Rodolfo Nin Novoa, de Rubio, y Rafael Michelini, entre otros, estaban en duda. La mayoría se podría lograr cambiando el artículo uno para volver más específica la conducta empresarial que se quiere sancionar. El cambio en el texto implicaba introducir el concepto de “omisión deliberada” y así eliminar el de “peligro” (ver página 3) para castigar con cárcel a los empresarios que incumplan con las medidas de seguridad.

Rubio miró su celular, tenía un mensaje y supo que el PIT-CNT emitió una declaración donde exhortaba a aprobar el proyecto sin cambios.

En la otra vereda están los empresarios que lo rechazan y también están los juristas que aseguran que el texto original, el que finalmente se votará la semana próxima, va camino a ser declarado inconstitucional. A la bancada de Diputados se vio entrar a los senadores del MPP, Héctor Tajam y Ernesto Agazzi pero dijeron a El Observador que fueron por el proyecto de bancarización, que luego a la tarde aprobaron los diputados y pasó al Senado (ver página 8).

Rubio salió de la sala para hablar unos minutos con Daisy Tourné. La legisladora le explicó que el Partido Socialista aceptaba el cambio del Senado, pero si se complica, apoyarían sin titubear el texto ya aprobado en la Cámara Baja.

El secretario general del gremio de la construcción y diputado suplente del Partido Comunista, Oscar Andrade entraba y salía de la reunión de los legisladores. Vestido de jeans y remera negra, varias veces dejó el recinto para hablar por celular. Andrade con una planilla en la mano, le explicó a la diputada socialista María Laurnaga la evolución del número de afiliados al Banco de Previsión y mostró el crecimiento que tuvieron los accidentes fatales y los heridos en el trabajo.

Los números de Andrade mostraban que en Uruguay mueren por año unos 50 obreros y rara vez hubo un responsable penal. El sindicalista insistió con otros legisladores que en España, con un proyecto similar al de Uruguay, se logró bajar la accidentalidad.

A esa altura de la tarde había sectores dispuestos a apoyar los cambios, entre ellos el Partido Socialista, el MPP y Asamblea Uruguay.

Cambiaron
El lunes de noche los senadores, que en diciembre se comprometieron a votar el tema antes del 12 de marzo, ratificaron cambios para suavizar el proyecto por 14 votos a dos. En contra del nuevo texto levantaron la mano el senador comunista Eduardo Lorier, que golpeó la puerta al salir, y la precandidata Constanza Moreira que había sido electa por el Espacio 609.

En el Frente Amplio algunos legisladores reconocen en voz baja que “fue un error” tratar este tema en un año electoral. Votarlo a favor tendrá costos y hacerlo en contra también.

Rubio no convenció a los diputados y la mayoría de los sectores del Frente Amplio decidieron apoyar el proyecto ya aprobado lo que le puso presión a los senadores.

Viendo el quiebre en la interna del partido de gobierno, los socialistas plantearon abrir un compás de espera de “una semana”. La idea es “no ahogar a los senadores” comentó una fuente a El Observador. Pero el MPP reaccionó rápido, consideró que el tema ya se discutió lo suficiente y se opuso “tenazmente” a la propuesta socialista.

De inmediato Rubio se fue y convocó a la bancada de senadores. Andrade también salió y anunció que el Sunca llamaría a conferencia de prensa. La maquinaría de la presión se ponía en marcha nuevamente.

Cuando el proyecto fue aprobado en Diputados, el 7 de noviembre de 2013, Andrade ingresó a sala como legislador y la sesión fue transmitida en una pantalla gigante ubicada afuera del Palacio Legislativo donde había miles de trabajadores de la construcción.

A la tarde, un comunicado del Senado notificaba que el proyecto de responsabilidad penal no estaba entre los temas a tratar hoy. Más tarde, los senadores del FA se reunieron y algunos cambiaron su posición. La senadora Lucía Topolansky opinó en radio Sarandí que si no hay consenso más vale votar el proyecto como está. Finalmente, el 14 a dos a favor de los cambios del lunes, se transformó ayer en un 10 a seis en contra tras las gestiones de los sindicatos.

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