11 de abril de 2011 19:05 hs

El constructor de automóviles chino Geely espera que Volvo Cars se convierta en su billete de entrada al segmento de los vehículos de lujo, dominado actualmente por Audi, Mercedes-Benz y BMW, gracias a la reputación y la tecnología del sueco.

Zhejiang Geely Holding acordó pagar 1.800 millones de dólares para comprar Volvo al norteamericano Ford Motor Co.

Esta adquisición, aún en estudio por parte de las autoridades, representará la compra más grande de un constructor chino en el exterior.

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La operación impulsará al mayor constructor de automóviles chino a un mercado dominado por grandes casas europeas como Audi, Mercedes-Benz y BMW.

“Pienso que si hacen bien las cosas y mantienen la imagen de Volvo en China sin mezclarla con la de Geely, hay muchas posibilidades de que tengan éxito”, dijo el analista John Zeng, de IHS Global Insight.

En total, esta adquisición costará unos 2.700 millones a Geely, con los 900 millones previstos para recapitalizar Volvo.

Mientras que la imagen de Volvo está asociada al sólido automóvil familiar, Geely construyó su éxito sobre la base del vehículo chino barato y ha hecho todo lo posible para garantizar a los clientes del mundo que las dos marcas seguirán siendo distintas.

En ese marco, proyecta conservar las usinas de Suecia y Bélgica y planea abrir otras en China, primer mercado automotor mundial.

“Volvo conservará sus características y continuará desarrollándose en el sector del lujo”, afirmó el martes el presidente de Geely, Li Shufu, al volver de Suecia, donde firmó el acuerdo de adquisición la semana pasada.

“En el futuro, las relaciones entre Geely y Volvo serán las de hermanos, no las de padre e hijo”, agregó.

Volvo es el trampolín “perfecto” para permitir que Geely mejore su producción y su imagen, juzgó Jerry Huang, de CSM Worldwide.

“Hay una brecha entre la línea de producción y la imagen de la marca y las de Volvo”, subrayó este experto.

Para los analistas, Geely podría impulsar a Volvo en el lucrativo mercado de suministro de vehículos gubernamentales, que mueve unos 100.000 millones de yuanes anuales (unos 14.600 millones de dólares).

Pekín exige que las marcas chinas compongan al menos el 50% de los vehículos oficiales.

Volvo “podría incluso superar a Audi y otras marcas de alta gama y convertirse en la nueva elección de vehículos oficiales”, estimó el analista independiente Jia Xinguang en un portal internet.

Audi vendió un récord de 157.188 autos en China en 2009 (+33,1% interanual), según cifras oficiales. Volvo dice haber vendido 22.405.

(AFP)

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