El Ministerio del Interior se mantendrá firme en asegurar a la ciudadanía el orden y la seguridad pública, y en caso de huelga policial solicitará la esencialidad de los servicios de seguridad, insistió ayer el gobierno.
Por su parte los sindicatos policiales se enfrentan a la disyuntiva de patear el tablero o mantener la negociación en buenos términos.
Las autoridades policiales se mostraron sorprendidas por este conflicto ya que los reclamos de los uniformados no son nuevos y los vienen discutiendo desde hace dos meses en un ámbito de negociación con el gobierno.
Desde los sindicatos policiales se entiende que es hora de ponerse firmes y exigir “algo firmado” a un ministerio que hasta ahora entienden se quedó en promesas y no concretó respuestas a ninguno de sus planteos.