El jueves pasado, el economista belga Gunter Pauli, subió al escenario del Festival Internacional de Innovación Social (Fiis) en Montevideo. Pero no comenzó su conferencia, sino que puso una de sus manos sobre la frente para tapar un poco de la intensa luz del foco que lo iluminaba e intentó ver a la platea que llenaba, en la oscuridad, el cine Alfabeta. Fue contundente: no iba a empezar hasta que iluminaran la sala y él pudiera ver a los ojos a las personas. "Necesito conexión", remató.
Fue la cuarta vez en seis meses, que Pauli, defensor de la denominada Economía Azul, visitó Montevideo. Esto se explica en parte por un diálogo "intenso" que está manteniendo con actores gubernamentales y privados, para poder llevar adelante en Uruguay un proceso de detección de oportunidades de proyectos sustentables. Pauli se ha reunido con funcionarios como la ministra de Industria, Carolina Cosse, o el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Álvaro García.
La economía azul se basa en utilizar los recursos que están disponibles, teniendo en cuenta las necesidades del entorno. Es un concepto distinto de la economía verde, que según Pauli, a pesar de cuidar el impacto en el medio ambiente, genera productos "solo para ricos".
Gunter Pauli: "el diálogo con Uruguay es intenso"
El impulsor de la Economía Azul ofreció al gobierno investigar qué proyectos sustentables pueden realizarse en el país.