Al apoyo que dieron miembros de la sociedad civil al grupo que controla la franja de Gaza se sumó ayer un respaldo de gran peso: el del líder de la Autoridad Nacional Palestina y dirigente del partido político Al Fatah, Mahmoud Abbas. En sus reclamos para lograr un cese el fuego con Israel, el mandatario hizo suyos los reclamos de los islamistas y dio a entender que el conflicto está lejos de solucionarse.
A través de un comunicado, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) fue explícita en su respaldo a Hamas: “Sus demandas para poner fin a la agresión y de que se levante el bloqueo en todas sus formas son las demandas de todo el pueblo palestino”. El bloque mencionó, asimismo, que tiene confianza en que Gaza “no sea vencida” gracias al apoyo “a través de todos los medios posibles” del resto de los palestinos.
El líder palestino no se limitó a las palabras y cursó una propuesta formal de cese el fuego a los mediadores con base en Egipto. Ese texto sienta como exigencia ineludible el cese del sitio a Gaza y propone una tregua seguida de cinco días para poder negociar los términos. Esta pausa es similar a la que aceptó Israel hace una semana, pero que en su momento fue rechazada por Hamas porque no garantizaba la posibilidad de levantar el bloqueo. Ahora, tal vez, los islamistas accedan a detener los lanzamientos de cohetes. Israel tendría que aceptar dialogar pese a que está en desacuerdo con esa gran condición.
Abbas aúna al bloque palestino y lo hace más fuerte frente a Israel.
La sociedad gazatí también apoya en gran medida a Hamas, pese a que en este momento podría estar deseando su desaparición para evitar que continúen las hostilidades. Por el contrario, casi 100 miembros de la sociedad civil –principalmente académicos, trabajadores y personal médico– lanzaron una carta donde exigieron el cese del sitio, con libre circulación hacia y desde Gaza para todos, liberación de las importaciones y exportaciones, uso del puerto y supervisación por parte de Naciones Unidas. Grosso modo, suscribieron a los reclamos de Hamas.
Ayer esa carta divulgada la víspera ya había sido firmada por otras 1.300 personas de Gaza y suscrita por varios miembros de la comunidad global.
Otras fortalezas
Analistas internacionales consideran también que Hamas está fortalecido por la desaparición del soldado israelí Oron Shaul, de 21 años, que no aparece y comienzan a considerarlo muerto. “Si Hamas está reteniendo al soldado o sus restos, esto podría darle un espaldarazo al grupo palestino para presionar por sus demandas políticas, o podría incitar a Israel a penetrar más a fondo en el enclave costeño”, según el Washington Post.
Hay elementos que hacen pensar que los islamistas se hicieron del sargento, pues murió junto con otros seis cuyos restos sí aparecieron. Fue mientras los oficiales viajaban en un convoy militar que se averió: se detuvieron a repararlo y se cree que entonces fueron atacados por los miembros de Hamas. Ese día, un vocero del grupo indicó en un mensaje televisivo que tenían a un soldado prisionero y mostraron una foto que sería suya.
A esto se suma la recomendación de la autoridad de aviación estadounidense –seguida de decisiones de aerolíneas de aquel país, Europa y África– de no sobrevolar el cielo de Tel Aviv después de que un cohete impactara cerca de allí.
Hamas lo consideró un triunfo, y más aun cuando se supo que el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu telefoneó a Kerry para pedirle que se retomen los vuelos desde Israel y hacia allí, temiendo que el país sea catalogado como zona de guerra y se resientan el turismo y las inversiones.