Corridas, gritos, tambores llantos y aliento, mucho aliento, se vieron ayer por la tarde en el Aeropuerto Internacional de Carrasco, donde cientos de hinchas llegaron para despedir a la selección uruguaya antes de su partida rumbo al Mundial de Brasil 2014.
El equipo, que viajó por la aerolínea GOL, fue despedido por una multitud de gente ansiosa por retratar a sus ídolos.
La caótica organización de la salida celeste quedó reflejada en las palabras del capitán, Diego Lugano, quien afirmó no querer irse como se fueron debido a que el grupo tenía la intención de compartir más minutos con la gente.
Los futbolistas también fueron agasajados por el personal del Aeropuerto Internacional de Carrasco, quienes les obsequiaron un pin conmemorativo y los escoltaron con aplausos hasta la pista, donde otro coche los llevó hasta la aeronave.
Fue el broche de oro para una jornada que comenzó temprano en el Complejo Uruguay Celeste, donde un puñado de simpatizantes de la selección –padres, hijos y veteranos– lograron cruzar palabras con algunos de los futbolistas que al ingresar el predio detenían sus coches para saludarlos.
Cristian Rodríguez, Maximiliano Pereira, Cristhian Stuani, Diego Godín, Abel Hernández y Álvaro “Tata” González abrieron las ventanillas de sus vehículos para sacarse una foto, recibir consejos y agradecer las palabras de cariño que recibían de sus seguidores, según constató El Observador.
En el correr de la mañana, al acceso del Complejo Uruguay Celeste llegaron más simpatizantes y medios de prensa, radio y TV.
Sobre las 11, los jugadores salieron rumbo a la cancha y comenzó el movimiento de fútbol en la cancha uno, que está a unos 100 metros del tejido, lo que permitió ver algo a los curiosos que buscaban una postal del último entrenamiento en suelo charrúa.
El lugar fue tomando color celeste, como la bata de baño de un señor que llegó cubierto –por encima de su ropa– con ese abrigo y una bandera. También había algunos hinchas con pelucas con el color de la selección.
La fila de vehículos estacionados en la calle comenzó a estirarse con la llegada de autos y motos. Padres de la zona llegaron con sus niños vistiendo camisetas de Uruguay: Lugano, Suárez, Forlán, Cavani, Godín y Muslera fueron las preferidas de los pequeños.
También un grupo de cuatro jóvenes maestras fueron con sus túnicas para desearles suerte a su “colega”, Tabárez, y a “sus alumnos”.
Tras el almuerzo, que consistió en asado y pastas, los jugadores prepararon sus bolsos personales –anteriormente había salido un camión cargado de maletas y bultos que contenía la indumentaria oficial de competencia a la hora de los partidos– y salieron del complejo vestidos con perfectos trajes personalizados.
En el camino al ómnibus, saludaron al personal de la concentración, a algunos funcionarios que trabajan ahí y hasta a los policías que habían llegado para escoltar al vehículo.
Al ver eso, la gente que estaba afuera se amontonó junto a la puerta hasta que el coche 2005 de Cita se acercó y salió. “¡Vamo’ Uruguay!”, gritaron algunos.
“¡Volveremos, volveremos, volveremos otra vez, volveremos a ser campeones, como la primera vez!”, cantaron otros.
El coche se detuvo unos segundos y los futbolistas respondieron con los puños cerrados y saludos.
En el aeropuerto, cientos de hinchas esperaban a la delegación al ritmo de los tambores.
El ómnibus circuló a paso de hombre por el ingreso principal para que los simpatizantes pudieran estar lo más cerca de sus ídolos. Varios siguieron detrás del vehículo, otros corrieron hacia el último piso de la terminal para poder ver a los futbolistas al momento de tomar el avión, lo que no se pudo apreciar.
Tras los papeleos, los jugadores subieron al avión y partieron rumbo a Belo Horizonte, llevándose en la retina otra demostración de lo importante que son para sus hinchas.
Como informó El Observador, el plantel celeste gozó de jornada libre el día domingo –día en que Maximiliano Pereira celebró en familia sus 30 años– para retornar a los entrenamientos ayer.
El movimiento sirvió para que Luis Suárez –a 17 días de la intervención quirúrgica a la que fue sometido en el menisco externo de su pierna izquierda– continuara sumando minutos a la fase 4 de su tratamiento.
Es un hecho que el notable futbolista de Liverpool de Inglaterra no podrá estar para jugar el primer encuentro del certamen ante Costa Rica, el sábado de la semana próxima en la ciudad norteña de Fortaleza.
Ya habían viajado con anterioridad el propio gerente deportivo de la Asociación Uruguay de Fútbol (AUF), Eduardo Belza, y el chef de la delegación, Aldo Cauteruccio, como informó El Observador.
El primero viajó para realizar todos los trámites en el aeropuerto de Belo Horizonte con la intención de que los futbolistas no esperaran demasiado por los equipajes y también por los trámites de migraciones. En tanto, el chef lo hizo antes para preparar justamente todo el menú no solo de hoy, sino para los días posteriores.
El estadio Arena do Jacaré, en el que entrenará la selección uruguaya en Sete Lagoas, ya está pronto a la espera de los futbolistas que arribaron a la hora 18.54.
Uruguay está listo para participar de su 12º Mundial. Se aferró a la ilusión de un viaje y se tiene mucha fe. Como la gente que fue a despedirlo.