Cuando en 2003 Lourdes Rapalin y Álvaro Padín preparaban la apertura del primer local de Bethel Spa, escuchaban comentarios del estilo "no va a funcionar, ningún negocio funciona en Malvín", "nadie sabe lo que es un spa urbano, se van a fundir". "Esas eran las palabras de aliento que tenía todo el tiempo", recuerda Rapalin con una sonrisa. Quince años después esa apuesta a ser pionero ha redundado en una empresa que cuenta con locales en Pocitos, Carrasco, Malvín, Punta del Este y también en Asunción del Paraguay.
Hitos y aprendizajes de los 15 años de historia emprendedora de Bethel
El foco en la profesionalización del personal y un buen clima laboral basado en un manual de convivencia protocolizado son algunos de los pilares de esta empresa dedicada al bienestar y centrada en la mejora continua